Últimas Noticias

De Boca a la Selección: Scaloni premió a la joya Flores

Leonel Flores recibió su primera convocatoria a la Selección Argentina Mayor. El delantero de 19 años entrenará con el plantel de Scaloni y podrá disputar la Copa Argentina ante Racing antes de reincorporarse. Otro enorme reconocimiento para un pibe que se ganó su lugar jugando.

  • 20/09/2026 • 09:34

Hay noticias que nos ponen contentos más allá de cualquier discusión futbolística alrededor de Boca. Y ésta es una de ellas. Leonel Flores fue convocado por primera vez a la Selección Argentina Mayor y formará parte del plantel de Lionel Scaloni para los amistosos ante Bolivia, Burkina Faso y Benín. 

El delantero de apenas 19 años aparece como una de las grandes novedades dentro de los futbolistas del medio local elegidos por Scaloni. Junto con Flores fueron llamados Tomás Palacios, Tobías Andrada, Santiago Beltrán, Thiago Almada y Nicolás Otamendi, aunque este último estará únicamente en el encuentro del 6 de octubre frente a Benín, que marcará la despedida de Lionel Messi de la Selección. 

Para nosotros, sin embargo, hay un nombre que sobresale inevitablemente.

La trastienda de la convocatoria de Leonel Flores a la Selección Argentina a dos meses de su debut en Boca :: Olé - ole.com.ar

Leo Flores. El pibe de Boca.

El mismo que hace no demasiado tiempo estaba esperando una oportunidad en Primera y que, cuando Arruabarrena decidió dársela, no necesitó demasiadas explicaciones. Entró, encaró, corrió, se animó y empezó a demostrar rápidamente que podía ser una alternativa real para el ataque.

Ahora lo vio Scaloni.

Y eso no es poca cosa.

Después de un Mundial y en el comienzo de una nueva etapa para la Selección, el entrenador campeón del mundo empieza a observar alternativas y decidió abrirle la puerta a un delantero que todavía está dando sus primeros pasos en la máxima categoría. No significa que Flores tenga un lugar asegurado en el futuro de la Argentina ni corresponde cargarle semejante responsabilidad. Significa algo mucho más concreto: su rendimiento llamó la atención del cuerpo técnico de la Selección Mayor.

Y se lo ganó.

Flores viene mostrando precisamente varias de las características que muchas veces reclamamos en Boca: atrevimiento, velocidad, uno contra uno y, fundamentalmente, ausencia de miedo. Puede equivocarse, puede tomar una mala decisión y todavía tiene muchísimo por aprender, pero difícilmente se esconda.

Para un chico de 19 años, eso vale muchísimo.

La convocatoria tiene además una particularidad importante para Boca. Tanto Flores como Tomás Palacios, de Estudiantes, entrenarán en Ezeiza pero serán liberados para cumplir sus compromisos con sus respectivos clubes, antes de reincorporarse a la Selección. En nuestro caso, eso permitirá que el delantero pueda estar disponible para el trascendental encuentro frente a Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina. 

Es una decisión lógica y también una gran noticia.

Porque Boca no debería tener que elegir entre permitirle a un pibe vivir su primera experiencia con la Selección o utilizarlo en uno de los partidos más importantes del semestre. De esta manera podrá hacer ambas cosas.

Y hay algo que esta convocatoria vuelve a poner sobre la mesa.

El Predio está respondiendo.

Facundo Herrera apareció y se ganó rápidamente un lugar. Milton Delgado demostró que puede competir en el mediocampo. Matías Satas tuvo su estreno y respondió incluso jugando fuera de su posición natural. Tomás Aranda había empezado a mostrar todo su potencial antes de la lesión. Y ahora Flores directamente recibió el llamado de Scaloni.

No es casualidad.

Por eso insistimos tantas veces con lo mismo: Boca tiene que mirar hacia adentro antes de desesperarse buscando cualquier solución afuera.

Eso no significa que no haya que comprar refuerzos. Boca siempre necesitará jerarquía y experiencia. Mucho menos queremos instalar que once juveniles puedan resolver todos los problemas del equipo. Sería absurdo.

La cuestión es otra.

Cuando un pibe demuestra que está preparado, el precio del futbolista que llegó desde afuera no puede pesar más que el rendimiento.

Flores es un ejemplo perfecto.

Hoy compite por un lugar en un ataque donde Boca tiene jugadores de mucho recorrido y algunos por los que realizó inversiones importantes. Incluso Arruabarrena viene alternándolo con Sebastián Villa. Nosotros ya marcamos nuestra posición: si Villa juega mejor, deberá jugar Villa; si Flores juega mejor, queremos al pibe.

Así de sencillo debería funcionar Boca.

La camiseta se gana adentro de la cancha.

Y Scaloni acaba de mandar una señal importante. Mientras nosotros discutimos si Flores merece ser titular o suplente, el entrenador de la Selección Argentina decidió que quería verlo personalmente trabajando con los mejores futbolistas del país.

No hay que volvernos locos con eso tampoco.

No necesitamos empezar a venderlo como “el próximo” nadie. No necesita comparaciones, portadas exageradas ni una mochila gigantesca encima. Tiene 19 años y recién está empezando. El mejor favor que Boca puede hacerle es permitirle crecer con naturalidad.

Pero también hay que disfrutarlo.

Argentina enfrentará a Bolivia el 30 de septiembre en el Mario Alberto Kempes, a Burkina Faso el 3 de octubre en el Monumental y a Benín el 6, también en Núñez. Este último encuentro será especialmente emotivo porque marcará la despedida de Messi con la camiseta argentina. 

Imaginen lo que representa para Flores.

Hace poco peleaba por hacerse un espacio en la Primera de Boca. Ahora tendrá la posibilidad de compartir un plantel de la Selección y entrenarse bajo las órdenes de Scaloni en una convocatoria que estará rodeada por uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años para la Albiceleste.

Es un salto enorme.

Y también un reconocimiento para las Inferiores de Boca.

Muchas veces los juveniles aparecen cuando las lesiones, las suspensiones o un mercado mal armado obligan a mirar hacia abajo. Después entran, responden y terminamos preguntándonos por qué tardaron tanto en recibir la oportunidad.

Con Flores no debería ocurrir eso.

Scaloni ya lo miró. Ahora Boca tiene que seguir cuidándolo, desarrollándolo y, principalmente, dándole lugar cuando lo merezca. Porque el pibe que hace poco pedía pista en La Bombonera hoy recibió algo que muy pocos consiguen: el llamado de la Selección Argentina Mayor.