Boca tendrá una ausencia importante frente a Central Córdoba. Álvaro Montero viajó a Colombia para acompañar a su familia después del fallecimiento de su abuela y, aunque todavía no existe una confirmación definitiva sobre la fecha de regreso, todo indica que no estará el viernes a las 21.30 en La Bombonera.  No hay demasiado para discutir en este caso. El club hizo bien en licenciarlo y darle el tiempo necesario para estar con los suyos. Hay situaciones que están completamente por encima del fútbol y ésta es una de ellas. La noticia, de todos modos, abre una oportunidad importante para Leandro Brey. El arquero aparece como el reemplazante natural de Montero y tendría la posibilidad de volver a defender nuestro arco en un partido oficial. Arruabarrena ya tenía pensado realizar modificaciones frente a Central Córdoba debido a la cercanía de la revancha contra San Pablo y ahora deberá sumar obligatoriamente este cambio.  Montero venía precisamente de una de sus mejores actuaciones desde que llegó a Boca. Contra San Pablo sostuvo al equipo en el comienzo del partido, cuando el conjunto brasileño encontró espacios y generó peligro. El Vasco calificó su actuación como “gran” y el colombiano terminó la noche con su sexta valla invicta desde que viste nuestra camiseta.  Y hay que reconocerlo. Lo cuestionamos cuando correspondía porque Boca hizo una apuesta importante por él y el arco xeneize no admite períodos eternos de adaptación. Pero durante los últimos partidos Montero empezó a responder en momentos pesados. Fue decisivo en la tanda contra Vélez por Copa Argentina, donde atajó dos penales, y volvió a aparecer contra San Pablo cuando el equipo más lo necesitaba.  Eso es lo que esperamos de un arquero de Boca. Ahora será el turno de Brey. Y también será una buena prueba para comprobar cuánto respaldo real tiene Arruabarrena en sus alternativas. Venimos hablando bastante de eso: Boca necesita un plantel en el que los suplentes puedan entrar sin que el equipo se desarme por completo. Si cada ausencia de un titular representa un problema enorme, entonces la rotación deja de ser una herramienta y se transforma en un riesgo. Brey ya conoce lo que significa defender este arco y ahora tendrá una oportunidad sin la presión de tener que reemplazar a Montero por una cuestión futbolística. No llega porque el colombiano haya perdido el puesto, sino por una circunstancia personal excepcional. Por eso la responsabilidad será diferente. Tiene que aprovechar el partido, mostrarse seguro y demostrarle al Vasco que puede confiar en él cuando necesite administrar minutos. Boca todavía tiene varias competencias por delante y los arqueros suplentes también pueden terminar siendo determinantes. El partido ante Central Córdoba aparece además en medio de una semana muy particular. Boca viene de ganarle 1-0 a San Pablo en la ida de los cuartos de final de la Sudamericana y el próximo martes deberá defender esa ventaja en el Morumbí. Arruabarrena seguramente cuidará a varios titulares y administrará cargas antes de viajar a Brasil. Eso no significa que el viernes podamos regalar nada. El campeonato también exige sumar y Boca juega en nuestra cancha. La rotación tiene sentido, pero los que entren deberán entender que no están simplemente “cubriendo” a los titulares. Están jugando por Boca y también por su propio lugar dentro del plantel. Montero, mientras tanto, tendrá todo el tiempo que necesite. No sabemos todavía exactamente cuándo regresará a la Argentina y no corresponde apurarlo. La expectativa es que pueda volver antes de la revancha contra San Pablo, pero hoy eso es secundario frente a la situación que atraviesa junto a su familia.  Para Central Córdoba, todo apunta a Brey. Y quizás sea justamente una de esas oportunidades que después terminan siendo importantes. Montero empezó a responder cuando Boca más lo necesitaba y ahora tendrá que ausentarse por una razón totalmente comprensible. El viernes, el arco quedará en manos de Brey. Y en un plantel que necesita alternativas confiables, también será momento de demostrar que atrás del titular hay otro arquero preparado para responder.