Boca no para. Desde que comenzó oficialmente el segundo semestre disputó seis partidos en apenas 20 días y el calendario que viene tampoco ofrece demasiado respiro. Entre el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina, Rodolfo Arruabarrena tiene por delante uno de esos problemas que cualquier entrenador de Boca debe saber resolver: cuidar las piernas sin debilitar demasiado al equipo. Porque nosotros ya vimos qué puede pasar cuando la rotación es excesiva. Contra Deportivo Riestra, el Vasco apostó por una formación prácticamente alternativa y el resultado fue uno de los grandes papelones del semestre: derrota 3-0 en el Bajo Flores, rendimientos individuales bajísimos y un equipo que durante buena parte de la noche pareció completamente perdido. Arruabarrena tomó nota. Desde aquel golpe cambió su manera de administrar el plantel: utilizó a los titulares en la revancha contra O'Higgins, realizó cuatro modificaciones ante Newell's y solamente tres frente a Estudiantes. Boca consiguió avanzar en la Sudamericana y sumó cuatro de los últimos seis puntos en el Clausura, por lo que parece difícil que el entrenador vuelva a realizar una rotación masiva. El problema es que hay futbolistas que empiezan a llegar al límite. Lautaro Blanco jugó los 540 minutos disponibles en estos seis encuentros, convirtiéndose en el jugador con mayor participación. Después aparecen Álvaro Montero con 450, Miguel Merentiel con 433, Tomás Aranda con 430 y Leonel Flores con 425. Santiago Ascacíbar acumula 384, mientras que Leandro Paredes y Ayrton Costa alcanzaron los 360. El caso de Paredes merece todavía más atención. Nuestro capitán llegó después de disputar el Mundial con la Selección Argentina y prácticamente no tuvo descanso. Es el futbolista que ordena a Boca, el que maneja los tiempos y el líder alrededor del cual empieza a construirse el equipo. Queremos verlo siempre, obviamente, pero tampoco podemos quemarlo en agosto y llegar a las instancias decisivas con el tanque vacío. También están los pibes. Aranda y Flores superaron los 400 minutos y vienen siendo dos de las grandes apariciones de este Boca. Arruabarrena deberá administrarlos porque el calendario no da tregua, pero sin cometer el error de sacar simultáneamente a todos los futbolistas que hoy le dan funcionamiento al equipo. Y ahí está el verdadero desafío. Boca juega este sábado contra Vélez y apenas tres días después recibirá a Deportivo Recoleta por la ida de los octavos de final de la Sudamericana. Después llegarán Platense, la revancha en Paraguay y Racing. Más adelante aparecerán Lanús y nuevamente Vélez, esta vez por la Copa Argentina. Es una seguidilla tremenda. Por eso seguramente habrá cambios. Y está bien que los haya. Lo que no queremos volver a ver es aquello de Riestra: cambiar medio equipo, perder funcionamiento y terminar regalando un partido porque había que guardar jugadores para la Copa. Boca tiene plantel para competir en todos los frentes y justamente para eso se hicieron incorporaciones. Ahora Arruabarrena tendrá que demostrar que puede administrar ese material. Descansar sí. Regalar partidos, nunca. Uno por uno, los jugadores de Boca con más minutos en lo que va del segundo semestre Lautaro Blanco - 540 Álvaro Montero - 450 Miguel Merentiel - 433 Tomás Aranda - 430 Leonel Flores - 425 Santiago Ascacíbar - 384 Leandro Predes - 360 Ayrton Costa - 360 Milton Delgado - 335 Sebastián Villa - 289 Leandro Lozano - 285 Lautaro Di Lollo - 270 Nicolás Figal - 270 Marco Pellegrino - 180 Alan Velasco - 155 Dylan Gorosito - 143 Malcom Braida - 102 Leandro Brey - 90 Kevin Zenón - 88 Williams Alarcón - 51 Ángel Romero - 50 Milton Giménez - 27 Camilo Rey Domenech - 20 Carlos Palacios - 17 Después del 3-0 contra Riestra aprendimos la lección de la peor manera. En Boca cada partido importa y cada camiseta que entra a la cancha tiene que estar preparada para ganar. Porque acá no existe un torneo secundario: somos Boca y tenemos que competir por todo.