El partido entre Boca y Estudiantes tendrá un condimento muy especial para Santiago Ascacíbar. Este miércoles, en el estadio Tomás Adolfo Ducó, el mediocampista se medirá por primera vez ante el club que lo formó, lo hizo debutar en Primera y del que fue capitán e ídolo antes de iniciar su etapa como futbolista del Xeneize. El "Ruso" llegó a Boca a comienzos de este año en una de las transferencias más importantes del mercado. Su salida de Estudiantes no estuvo exenta de polémicas, pero el volante siempre dejó en claro el cariño que siente por el club platense, donde dio sus primeros pasos y construyó gran parte de su carrera. Ahora le tocará estar del otro lado. Ascacíbar será una pieza clave en el equipo de Rodolfo Arruabarrena, que necesita imperiosamente una victoria para empezar a dejar atrás un presente complicado. Boca llega golpeado después de la goleada sufrida ante Deportivo Riestra y del empate con sabor a derrota frente a Newell's, donde volvió a desperdiciar una ventaja y dejó muchas dudas desde el funcionamiento. El mediocampista se ganó rápidamente un lugar en el once titular por su despliegue, recuperación y liderazgo. En un equipo que todavía busca una identidad, el ex Estudiantes se transformó en uno de los futbolistas más regulares y en un socio importante para Leandro Paredes en la mitad de la cancha. Más allá de la emoción del reencuentro, Ascacíbar sabe que dentro del campo no habrá lugar para los sentimientos. Boca necesita sumar de a tres para recuperar confianza y empezar a escalar posiciones en el Torneo Clausura, mientras que Estudiantes intentará amargarle la noche a uno de sus hijos pródigos. Será un partido especial para el volante, pero también una prueba importante para un Xeneize que ya no tiene demasiado margen para seguir dejando puntos en el camino.