Boca todavía no se retiró del mercado de pases. Aunque el libro de incorporaciones ya cerró para la mayoría de las operaciones, la dirigencia trabaja para generar nuevos cupos que le permitan seguir reforzando el plantel de Rodolfo Arruabarrena. La clave está en dos préstamos al exterior que están muy cerca de concretarse. Los futbolistas que dejarían el club son Iker Zufiaurre y Santiago Zampieri. El delantero de la Reserva se marcharía a Albion, mientras que el lateral izquierdo continuaría su carrera en Montevideo City Torque, ambos equipos de la Primera División de Uruguay. Al tratarse de cesiones al exterior, Boca obtendrá dos cupos adicionales para incorporar futbolistas hasta el 2 de septiembre, de acuerdo con el reglamento de la AFA. La intención de la dirigencia es aprovechar esas plazas para reforzar un plantel que sigue dejando dudas. El principal objetivo continúa siendo la incorporación de un centrodelantero, aunque todo dependerá de la evolución de Adam Bareiro. Si el paraguayo no logra recuperarse de su problema lumbar, Boca acelerará inmediatamente la búsqueda de un nuevo número nueve. En los últimos días fueron acercados numerosos nombres al Consejo de Fútbol. Entre los delanteros ofrecidos aparecen Mauro Icardi, Alex Arce, Pablo Vegetti, Chimy Ávila, Tomás Molina, Guido Carrillo, David Romero, Ignacio Russo y Gabriel Ávalos. Sin embargo, por ahora la conducción encabezada por Juan Román Riquelme mantiene la calma y no avanzará hasta tener un panorama definitivo sobre Bareiro. Además, Boca sigue trabajando para desprenderse de Marcelo Saracchi. El lateral uruguayo recibió una propuesta del Houston Dynamo de la MLS, aunque la oferta todavía no conforma al club. Si esa operación finalmente se concreta, el Xeneize también liberará un cupo de extranjero, lo que ampliará aún más las alternativas para reforzar el plantel. Mientras tanto, Arruabarrena espera respuestas dentro de la cancha. Boca viene de empatar con Newell's después de dejar escapar una ventaja y continúa sin convencer desde el juego. Por eso, además de los cambios futbolísticos, la dirigencia busca darle al entrenador más herramientas para afrontar un semestre en el que el margen de error es cada vez menor.