Boca ya tiene prácticamente todo definido para su debut en el Torneo Clausura. En el último entrenamiento realizado en el predio de Ezeiza, Rodolfo Arruabarrena volvió a probar el equipo y confirmó que meterá mano en la formación para enfrentar a Deportivo Riestra. Serán cuatro cambios respecto del once que consiguió el triunfo ante O'Higgins por la Copa Sudamericana. La decisión del entrenador responde a un motivo claro: el desgaste físico. El Xeneize viene de disputar un intenso compromiso internacional y el próximo jueves tendrá la revancha en Chile, por lo que el cuerpo técnico considera fundamental dosificar esfuerzos para evitar lesiones y llegar con el plantel en óptimas condiciones. En defensa habrá dos variantes. Malcom Braida ingresará por Dylan Gorosito, quien terminó muy exigido físicamente el encuentro ante O'Higgins, mientras que Lautaro Di Lollo reemplazará a Nicolás Figal en la zaga central. El Vasco busca piernas frescas en una zona clave del equipo y también mantener en competencia a todo el plantel. En el mediocampo ya estaba previsto el descanso de Leandro Paredes. El campeón del mundo no viajará para este compromiso luego del enorme esfuerzo realizado entre la Selección Argentina y su debut con la camiseta de Boca. Su lugar será ocupado por Santiago Ascacíbar, que tendrá la misión de darle equilibrio y recuperación al equipo. La última modificación estará en el ataque. Alan Velasco ingresará por Sebastián Villa, quien finalizó con molestias físicas y un importante desgaste tras el encuentro por la Sudamericana. Arruabarrena prefirió no arriesgar al colombiano pensando en la seguidilla de partidos que afrontará el Xeneize. De no surgir inconvenientes de último momento, Boca formaría con Álvaro Montero; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Milton Delgado; Leonel Flores, Tomás Aranda y Alan Velasco; Miguel Merentiel. Un equipo competitivo, pero con la lógica rotación que exige un calendario tan ajustado. Arruabarrena tiene claro que el semestre será una verdadera maratón. Entre el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana, Boca deberá afrontar varios partidos en pocos días y mantener a todo el plantel en condiciones será tan importante como conseguir resultados. El primer objetivo será superar la complicada visita a Deportivo Riestra. Después llegará una nueva final en Chile. Por eso, el Vasco no quiere regalar puntos, pero tampoco hipotecar el futuro físico de un plantel que aspira a pelear todos los frentes.