Boca atraviesa un momento complejo desde lo físico. A las bajas de Leandro Lozano, Milton Giménez, Carlos Palacios y Tomás Belmonte, ahora se suma una situación que genera todavía más incertidumbre. El club confirmó el diagnóstico oficial de Adam Bareiro y la preocupación es total: el delantero paraguayo padece una discopatía lumbar, una lesión que lo mantendrá alejado de las canchas sin una fecha definida para su regreso. El parte médico difundido por el Departamento Médico del club no brindó mayores precisiones sobre los tiempos de recuperación, aunque sí dejó en claro la gravedad del problema. A diferencia de una lesión muscular tradicional, una discopatía lumbar requiere una evolución muy cuidadosa y, dependiendo de la respuesta al tratamiento, incluso podría demandar una intervención quirúrgica, una posibilidad que por el momento no fue confirmada oficialmente. La noticia representa un golpe muy duro para Rodolfo Arruabarrena. El entrenador esperaba recuperar al atacante después de varios meses de rehabilitación por el doble desgarro que sufrió antes del Mundial, pero cuando parecía acercarse su regreso apareció este nuevo inconveniente físico que vuelve a frenarlo. Bareiro había llegado a Boca para convertirse en una de las principales alternativas ofensivas del equipo. Su potencia física, su capacidad para jugar dentro del área y su experiencia internacional convencieron a la dirigencia de realizar una importante inversión. Sin embargo, las lesiones no le permitieron tener continuidad y su semestre quedó marcado por las constantes complicaciones médicas. Para el cuerpo técnico el panorama no es sencillo. Miguel Merentiel continúa siendo la principal referencia ofensiva, mientras que Milton Giménez también permanece en recuperación por una lesión muscular. Esa situación explica por qué la dirigencia sigue buscando otro centrodelantero en el mercado de pases para darle más variantes al entrenador de cara al Torneo Clausura y la Copa Sudamericana. En Boca prefieren ser prudentes y evitar cualquier apresuramiento. La prioridad será que Bareiro pueda recuperarse completamente antes de volver a entrenarse con normalidad. Nadie quiere correr riesgos con una lesión de este tipo, que puede agravarse si no recibe el tratamiento adecuado. Mientras tanto, el delantero paraguayo comenzará un nuevo proceso de recuperación con la esperanza de dejar atrás una temporada que, hasta ahora, estuvo marcada por la mala fortuna. El Xeneize pierde una alternativa importante en ataque y Arruabarrena deberá encontrar soluciones dentro del plantel mientras espera novedades sobre la evolución de uno de los refuerzos que más ilusión había despertado entre los hinchas.