La lista de buena fe que Boca presentó para disputar la Copa Sudamericana dejó un dato que no pasó desapercibido. Además del plantel profesional, Arruabarrena decidió incluir a 17 futbolistas de las inferiores que todavía no tuvieron su estreno oficial en la máxima categoría. Entre ellos aparecen nombres muy bien considerados dentro del Predio de Ezeiza, como el arquero Fernando Rodríguez, los defensores Santiago Zampieri, Facundo Herrera, Matías Satas, Gadiel Paoli y Baltazar Blum, además de varios mediocampistas y delanteros que vienen destacándose en la Reserva bicampeona. Uno de los que más expectativas genera es Matías Satas. Con apenas 18 años, el marcador central fue señalado por el diario británico The Guardian como una de las mayores promesas del fútbol mundial y ya pasó por las distintas selecciones juveniles argentinas. En Boca lo consideran un proyecto de primer nivel. También sobresalen Tomás Márquez, quien acaba de firmar contrato profesional hasta 2030, y Franco Pérez, hijo del exjugador Omar Pérez, un enganche de gran técnica que es considerado una de las joyas de las inferiores xeneizes. La presencia de tantos juveniles no significa que todos vayan a sumar minutos de inmediato, pero sí demuestra que Arruabarrena quiere tener alternativas surgidas del club para afrontar una competencia exigente como la Sudamericana. Con un calendario cargado y un plantel que ya sufrió varias bajas por lesiones, los pibes podrían tener su oportunidad antes de lo esperado. Boca iniciará la serie ante O'Higgins con la obligación de avanzar de ronda, pero también con la ilusión de que algunos de estos jóvenes comiencen a escribir su propia historia con la camiseta azul y oro.