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Se terminó la espera: Arruabarrena bajó el pulgar

Cavani tiene un pie afuera de Boca. La decisión más fuerte del nuevo ciclo ya está tomada. Rodolfo Arruabarrena no tendría en sus planes a Edinson Cavani para el segundo semestre y el histórico delantero uruguayo podría estar viviendo sus últimos días como jugador de Boca. Una situación impensada hace apenas unos meses, pero que refleja el final de una apuesta que nunca terminó de funcionar como imaginó Juan Román Riquelme. 

  • 17/06/2026 • 09:00

Edinson Cavani fue mucho más que un refuerzo. Fue un símbolo. Una bandera.

La contratación que Riquelme utilizó para demostrar que Boca podía volver a seducir a las grandes figuras del fútbol mundial. Por eso lo que ocurre hoy tiene un impacto tan fuerte. Porque no se trata solamente de la posible salida de un delantero. Se trata del posible final de una de las apuestas más importantes de toda la gestión. Y también de una de las más discutidas.

Arruabarrena quiere incluir a los juveniles: ya trabaja en conocerlos a fondo

Según trascendió, Rodolfo Arruabarrena ya definió que no contará con Cavani para el segundo semestre. Aunque el uruguayo todavía no habría sido notificado formalmente, el Vasco ya trabaja sobre un plantel donde el Matador no forma parte de los planes deportivos. 

La situación tiene una explicación futbolística. Y otra política. La futbolística es evidente. Las lesiones terminaron destruyendo la continuidad del uruguayo.

En todo 2026 apenas pudo disputar un puñado de minutos oficiales y los problemas lumbares se transformaron en una pesadilla constante. Hace pocos días volvió a someterse a un tratamiento para intentar dejar atrás los dolores y todavía tiene por delante varias semanas de recuperación. 

Pero la lectura política también existe. Porque durante años Riquelme sostuvo a Cavani incluso cuando los resultados no acompañaban. Lo defendió públicamente. Lo respaldó internamente. Y apostó a que pudiera revertir la situación. Ahora parece haber llegado el momento de asumir una realidad que resulta imposible de esconder.

Boca no puede seguir planificando alrededor de un futbolista que prácticamente no pudo jugar durante toda la temporada. La llegada de Arruabarrena aceleró ese proceso.

El nuevo entrenador pretende bajar la edad promedio del plantel, reducir contratos elevados y construir un equipo con futbolistas que puedan estar disponibles de manera permanente. En ese contexto, el nombre de Cavani aparece como uno de los principales afectados por la reestructuración. 

Lo más llamativo es que el propio delantero no quiere retirarse. Su intención sigue siendo recuperarse y volver a vestir la camiseta de Boca.

Desde su entorno sostienen que todavía tiene fuerzas para seguir compitiendo y que nunca evaluó seriamente abandonar el fútbol profesional. 

Sin embargo, la decisión ya no parece depender exclusivamente de él. Boca está entrando en una etapa de reconstrucción profunda.

Ander Herrera ya se fue. Orsini rescindió. Varios futbolistas fueron declarados prescindibles.

Y Cavani podría transformarse en el nombre más importante de esa lista. 

Nosotros creemos que esta situación deja una enseñanza incómoda para la dirigencia. Porque nadie discute la jerarquía histórica de Cavani. Nadie cuestiona su profesionalismo. Ni tampoco el respeto que merece una carrera extraordinaria.

Pero Boca terminó pagando el precio de apostar por un futbolista que llegó en la recta final de su carrera y cuyo físico ya comenzaba a enviar señales de alarma.

La ilusión fue enorme. La expectativa también. Pero la realidad terminó siendo muy distinta. Y hoy, mientras Arruabarrena comienza a construir su nuevo Boca, una de las decisiones más fuertes parece estar tomada.

La historia de Cavani en la Bombonera está más cerca del final que nunca.