Hay tres jugadores que aparecen como principales candidatos para dejar el Xeneize y facilitar futuras incorporaciones para Rodolfo Arruabarrena.  La llegada del Vasco Arruabarrena abrió una etapa de profunda reestructuración en Boca. El nuevo entrenador ya comenzó a definir qué futbolistas formarán parte de su proyecto y cuáles deberán buscar nuevos destinos. Y en ese contexto aparece un tema clave para cualquier negociación: los cupos de extranjeros. La dirigencia pretende reforzar varios puestos durante este mercado y sabe que no puede quedar condicionada por una cuestión reglamentaria. Por eso ya trabaja en distintas salidas que permitan ganar margen de maniobra para futuras incorporaciones.  El primer nombre que aparece en la lista es el de Carlos Palacios. El chileno llegó con grandes expectativas, pero su rendimiento nunca terminó de convencer y su continuidad dejó de ser una certeza absoluta. Si aparece una oferta interesante, Boca estaría dispuesto a escuchar propuestas y analizar una transferencia que además liberaría una plaza de extranjero para el segundo semestre.  Otro caso es el de Miguel Merentiel. La situación del uruguayo es diferente porque sigue siendo un futbolista importante dentro del plantel. Sin embargo, su buen nivel mantiene abierto el interés de varios clubes del exterior y una venta importante podría transformarse en una oportunidad económica difícil de rechazar para la dirigencia.  El tercer nombre es Marcelo Saracchi. El lateral perdió protagonismo durante los últimos meses y aparece como uno de los jugadores con mayores posibilidades de salir si llega una propuesta concreta. Su situación deportiva no parece tan consolidada como en otras etapas y una transferencia podría beneficiar a todas las partes.  Mientras tanto, Boca sigue atento al mercado. La reciente salida de Ander Herrera ya permitió liberar una plaza importante dentro del plantel y la nacionalización de Adam Bareiro le otorgó todavía más flexibilidad al Consejo de Fútbol para negociar.  La realidad es que Arruabarrena necesita reforzar sectores puntuales del equipo. La búsqueda de un arquero, un defensor central y algunos nombres de jerarquía para la mitad de la cancha continúan siendo prioridades. Por eso cada salida puede transformarse en una pieza clave para destrabar futuras incorporaciones. Nosotros creemos que Boca está entrando en una etapa donde ya no alcanza con sumar futbolistas. También hay que tomar decisiones difíciles. El plantel necesita ordenarse, reducir cantidad y elevar calidad. Y para que lleguen los refuerzos que pretende el Vasco, primero habrá que abrir espacio. Por eso las próximas semanas podrían traer movimientos importantes. Porque en la Bombonera entienden que para construir el Boca que viene, algunos nombres deberán dar un paso al costado para que otros puedan llegar.