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Boca aprobó el presupuesto, pero escondió las respuestas

La Asamblea Ordinaria aprobó el presupuesto más alto de la historia reciente de Boca. Más de 41.700 millones de pesos destinados a obras e inversiones. Sin embargo, detrás de los aplausos del oficialismo quedó una pregunta incómoda que nadie logró responder: ¿cómo puede aprobarse semejante cifra sin licitaciones, sin contratos adjudicados, sin proyectos ejecutivos completos y sin información disponible para los representantes de los socios?

  • 13/06/2026 • 13:16

La política de Boca suele dividirse entre oficialismo y oposición. Pero lo ocurrido en la última Asamblea va mucho más allá de una diferencia política. Lo que se discutió fue algo mucho más importante.

La transparencia.

Y sobre todo el derecho que tienen los socios a saber cómo se van a gastar los recursos del club. La Comisión Directiva presentó un presupuesto de inversiones de 41.767 millones de pesos.

El más alto de toda la gestión. Un 37% superior al del ejercicio anterior. Una cifra gigantesca para cualquier institución deportiva de la Argentina.

Sin embargo, durante el debate apareció un dato que dejó perplejos a muchos asambleístas.

Cuando se preguntó cuántas de esas obras tenían procesos de licitación abiertos, adjudicaciones realizadas o contratos firmados, la respuesta fue contundente.

Ninguna. Cero licitaciones. Cero adjudicaciones. Cero contratos ejecutivos. Y aun así se pretendía aprobar la totalidad de los fondos. La discusión más caliente giró alrededor de la ampliación de la Bombonera.

La denominada Etapa 1 contempla una inversión de 11.200 millones de pesos. Representa casi el 27% de todo el presupuesto de inversiones.

Y según explicó el oficialismo, incluye la construcción de torres de circulación vertical, mejoras estructurales y la futura incorporación de una cuarta bandeja que permitiría ampliar la capacidad hasta los 57 mil espectadores.

Suena espectacular. El problema aparece cuando se pregunta por la documentación. Porque según denunciaron varios representantes de la minoría, jamás se exhibieron planos estructurales completos. No se mostraron cálculos de ingeniería. No se presentaron proyectos eléctricos. No hubo especificaciones sanitarias. No aparecieron presupuestos detallados. No existen licitaciones abiertas. Y tampoco se informó qué empresas ejecutarán semejante obra.

Lo que sí se mostró fueron renders. Imágenes. Animaciones. Dibujos. Y ahí nace el cuestionamiento principal. Una cosa es una idea, otra cosa muy distinta es un proyecto ejecutivo. Un render puede mostrar cómo se verá una obra terminada, pero no explica cómo se construirá.

Ni cuánto costará realmente.

Ni quién la hará.

Ni cuánto tiempo demandará.

Ni qué riesgos estructurales implica.

Y justamente eso es lo que muchos socios reclaman conocer.
 

Según la presentación, el presupuesto 2026/27 no guarda correlación con el último Balance General aprobado por la Asamblea correspondiente al ejercicio cerrado el 30 de junio de 2025.


Representante de Unidos por Boca, socia número 62441 

Desde Unidos por Boca sostuvieron que la Comisión Directiva presentó una proyección "aislada y arbitraria", sin contemplar adecuadamente el flujo financiero del período intermedio y sin respetar criterios técnicos básicos de continuidad contable.



Entre los puntos observados se destacó que los ingresos recurrentes proyectados aumentan más de 44 mil millones de pesos respecto de los valores actualizados del balance anterior, mientras que los gastos de explotación prácticamente permanecen sin variaciones significativas. También cuestionaron que no se proyecten ingresos financieros ni ingresos por venta de jugadores, pese a que ambos rubros tuvieron un impacto importante en el último ejercicio aprobado.

El dato que más llamó la atención fue el referido al resultado operativo. Mientras el balance anterior reflejaba una pérdida operativa superior a los 40 mil millones de pesos, equivalente al 21% de los ingresos recurrentes, el nuevo presupuesto proyecta un resultado positivo sin explicar claramente cómo se corrige ese déficit estructural. Para Unidos x Boca, esta situación genera un presupuesto "carente de integridad financiera" y desconectado de la realidad económica que reflejan los estados contables auditados.

La agrupación también advirtió que el superávit proyectado para el nuevo ejercicio cae de más de 45 mil millones de pesos registrados en el balance anterior a apenas 3.403 millones, una reducción cercana al 93%. Según plantearon durante la Asamblea, aprobar el presupuesto sin aclarar estas inconsistencias implicaría resignar una de las funciones esenciales de cualquier cuerpo deliberativo: el control institucional sobre la administración de los recursos del club.

En definitiva, mientras el oficialismo defendió la solidez económica de la gestión, desde Unidos x Boca sostuvieron que los números presentados no explican adecuadamente cómo se pasa de una estructura con pérdidas operativas recurrentes a un presupuesto equilibrado, y reclamaron mayor rigurosidad técnica antes de comprometer recursos millonarios que terminarán impactando sobre el futuro económico de Boca.

La situación se repite en otras iniciativas incluidas dentro del presupuesto. El microestadio de Casa Amarilla es uno de los ejemplos más citados. La propia dirigencia reconoció que todavía no cuenta con todas las aprobaciones necesarias para avanzar. Tampoco hay empresas contratadas. Ni documentación técnica disponible. Pero los fondos igualmente figuran dentro del presupuesto.

Lo mismo ocurre con remodelaciones, espacios gastronómicos, accesos, estacionamientos y otras obras proyectadas. En todos los casos aparece el mismo patrón. Anuncios., presentaciones visuales, intenciones. Pero escasa información técnica verificable.Y eso es precisamente lo que generó las críticas más fuertes.

Porque la discusión ya no pasa únicamente por si las obras son necesarias o no. La mayoría coincide en que Boca necesita crecer. Necesita ampliar su estadio. Necesita modernizar su infraestructura. Necesita más lugares para sus socios.

El problema es otro. El problema es cómo se toman las decisiones. Y cómo se controla el destino de los recursos.

Durante el debate también volvió a aparecer un tema que viene generando malestar desde hace años.

El acceso a la información. Los representantes opositores denunciaron que continúan encontrando obstáculos para acceder a documentación que consideran fundamental para ejercer sus funciones de control.

Incluso señalaron que muchas respuestas solicitadas formalmente nunca llegaron. Y que la información termina concentrándose en muy pocas manos. Ahí es donde la discusión se vuelve más profunda. Porque Boca no es una empresa privada, es una asociación civil. Y las asociaciones civiles funcionan sobre un principio básico. Los dirigentes administran. Los socios controlan.

Cuando esa relación se rompe, el sistema deja de funcionar correctamente. Por eso la frase más fuerte de la jornada no tuvo que ver con números. Tuvo que ver con un concepto.



"La opacidad no es un error. Es una decisión".

Una acusación durísima. Y probablemente la más grave que escuchó el oficialismo durante toda la Asamblea. Nosotros creemos que Boca necesita ampliar la Bombonera. Necesita obras. Necesita crecer. Pero también necesita algo igual de importante. Confianza.

Y la confianza no se construye con renders, se construye con información, con transparencia, con documentación disponible, con licitaciones claras, con respuestas concretas.

Porque los dirigentes pasan. Las gestiones terminan. Los socios permanecen. Y cuando se comprometen más de 41 mil millones de pesos del patrimonio del club, la pregunta no debería ser quién gana una votación.



La pregunta debería ser mucho más simple.

¿Por qué Boca sigue teniendo que discutir para acceder a información que debería estar al alcance de todos?