La nueva etapa de Boca Juniors ya empieza a tomar forma. Mientras la dirigencia termina de ultimar detalles para oficializar el regreso de Rodolfo Arruabarrena como entrenador, también comenzaron a conocerse los nombres que integrarán su cuerpo técnico. Y hay una sorpresa que llamó la atención de todos. El egipcio Amr Mokhtar se convertirá en uno de los ayudantes de campo del Vasco y llegará al club después de compartir varios años de trabajo junto al entrenador en diferentes experiencias internacionales. La relación profesional entre ambos comenzó en Pyramids FC de Egipto y continuó posteriormente en la Selección de Emiratos Árabes Unidos y en Al-Taawoun de Arabia Saudita. Allí construyeron una confianza que ahora desembarcará en Boca. Se trata de una incorporación poco habitual para el fútbol argentino y especialmente para el Mundo Boca, acostumbrado históricamente a cuerpos técnicos formados por ex futbolistas o entrenadores locales. Sin embargo, Arruabarrena considera que la experiencia acumulada durante los últimos años en Medio Oriente puede aportar herramientas nuevas para un plantel que necesita reordenarse después de un semestre extremadamente complicado. El principal ayudante seguirá siendo Diego Markic, histórico colaborador del Vasco y uno de los hombres de máxima confianza desde sus primeros pasos como entrenador. Markic ya fue parte del cuerpo técnico que consiguió el campeonato local y la Copa Argentina durante el exitoso ciclo de 2015. También estará Juan Gobet, quien comenzó trabajando como analista de video y con el paso de los años fue creciendo dentro de los equipos dirigidos por Arruabarrena hasta convertirse en ayudante de campo. En la preparación física aparecerá otro nombre conocido para los hinchas: Gustavo Roberti, quien también formó parte del primer ciclo del Vasco en Boca y regresa al club después de varios años trabajando junto al entrenador en el exterior. Todavía restan definirse algunos puestos dentro del staff, especialmente el segundo preparador físico y el entrenador de arqueros, aunque la estructura principal ya está prácticamente cerrada. Nosotros vemos algo positivo en esta decisión. Porque Boca necesita incorporar nuevas ideas. Necesita profesionalizar áreas que durante los últimos años quedaron bajo cuestionamiento. Necesita volver a tener un proyecto serio que vaya más allá de los nombres propios. Ahora el desafío será mucho más grande que armar un cuerpo técnico. Arruabarrena deberá recuperar un plantel golpeado, devolverle identidad futbolística al equipo y volver a convertir a Boca en protagonista. Y para eso eligió rodearse de gente de confianza. Algunos viejos conocidos. Y otros nombres completamente nuevos para el fútbol argentino. La segunda etapa del Vasco ya empezó a jugarse mucho antes de su presentación oficial.