Boca atraviesa días complejos. La eliminación de la Copa Libertadores sigue dejando consecuencias deportivas e institucionales, el club busca entrenador tras la salida de Claudio Úbeda y el mercado de pases ya empezó a generar movimientos y rumores de todo tipo. En ese contexto apareció una versión que rápidamente encendió las alarmas entre los hinchas. Según trascendió, Lionel Messi habría llamado a Leandro Paredes para convencerlo de sumarse al Inter Miami y acompañarlo en la MLS. La noticia recorrió portales, programas de televisión y redes sociales. Y como suele ocurrir cada vez que se habla de uno de los referentes del plantel, la preocupación apareció rápidamente en el mundo Boca. Sin embargo, fue el propio Paredes quien decidió terminar con las especulaciones. El volante fue claro y contundente. Negó haber recibido un llamado de Messi para hablar sobre una posible llegada al Inter Miami y dejó en claro que esa información no se ajusta a la realidad. La aclaración sirvió para apagar un rumor que había crecido mucho más de lo esperado. Sobre todo porque Paredes no es un jugador más dentro del plantel. Desde su regreso al club se transformó en una de las principales referencias futbolísticas y emocionales para los hinchas. Campeón del mundo. Surgido de las inferiores. Identificado con la camiseta. Y con la personalidad necesaria para asumir responsabilidades en los momentos difíciles. Por eso cualquier noticia relacionada con una posible salida genera inmediatamente repercusión. La realidad es que hoy el mediocampista tiene la cabeza puesta en Boca. Sabe que el club atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Sabe que el equipo quedó en deuda con los hinchas. Y también entiende que será una de las piezas fundamentales en el proceso de reconstrucción que intentará encabezar el próximo entrenador. Con la llegada de Rodolfo Arruabarrena cada vez más cerca, todo indica que Paredes será uno de los futbolistas sobre los cuales girará el nuevo proyecto futbolístico. Por experiencia. Por jerarquía. Y por liderazgo. El Vasco necesitará referentes dentro de la cancha para sacar adelante un vestuario golpeado. Y pocos reúnen esas condiciones como el campeón del mundo. Nosotros creemos que la aclaración de Paredes llega en un momento oportuno. Porque Boca necesita certezas. Necesita líderes comprometidos. Y necesita jugadores dispuestos a asumir el desafío de devolver al club al lugar que merece. Mientras los rumores iban y venían, el mediocampista eligió hablar. Y su mensaje fue claro. No hubo llamado de Messi. No existe ninguna negociación con Inter Miami. Y su presente sigue estando en Boca. Una noticia que, en medio de tantas turbulencias, seguramente será recibida como un alivio por los hinchas xeneizes. Porque si algo necesita Boca para salir adelante, es contar con sus mejores jugadores totalmente enfocados en la misión de reconstruir un equipo que vuelva a estar a la altura de su historia.