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Ojo Boca: quién es Betancur y el antecedente que preocupa

El árbitro colombiano dirigirá en Ecuador y arrastra un fallo polémico que ya perjudicó al Xeneize.

  • 05/05/2026 • 09:34

Porque después de lo que pasó en Brasil… ya miramos todo. Y cuando aparece el nombre del árbitro, inevitablemente nos ponemos en alerta.
 

El elegido para el partido entre Boca Juniors y Barcelona es Carlos Betancur. Un juez colombiano con poca experiencia en la Copa Libertadores y que nunca dirigió a Boca en Primera. 
 

Pero lo que nos hace ruido no es eso. Es el antecedente. Porque Betancur ya estuvo en un partido importante del Xeneize: la final de la Copa Libertadores Sub-20 contra Flamengo. Y ahí pasó algo que todavía genera bronca. Fué el responsable de una final.


A los 66 minutos del encuentro, con el marcador favoreciendo al Mengao por 2 a 1, Lucyan pegó un impresionante planchazo al pecho a Jerónimo Campos, que tenía la posesión de la pelota y quedó tendido en el piso gritando por el dolor.



La jugada, por la que todo el banco de Silvio Rudman pidió expulsión no fue siquiera pitada como falta por Betancur, que fue muy permisivo con ambas escuadras durante el cotejo, y tampoco mereció un llamado del VAR, en el que estaba el chileno Francisco Gilabert.

En síntesis: en ese partido, con Boca perdiendo 2-1, un jugador brasileño metió un planchazo brutal al pecho de un rival xeneize… y el árbitro no cobró ni falta, ni expulsión. 

 

Sí, ni siquiera revisado. Y eso marcó todo. Porque fue una jugada clara, de esas que en la Copa se sancionan sin dudar. Pero no pasó. Y ese día Boca se sintió perjudicado.


Ahora la historia vuelve a cruzarlos. Betancur llega con poca trayectoria internacional —apenas unos pocos partidos en la Libertadores— pero con esa mancha en su historial cuando le tocó dirigir a Boca en un contexto decisivo. 


Y nosotros ya sabemos cómo es esto. Venimos de una noche caliente con Ostojich. Venimos de sentirnos condicionados.

Entonces, cuando aparece otro antecedente así…
la desconfianza está.


Igual, la realidad es una sola. El partido hay que jugarlo. Pero está claro que todos vamos a estar mirando.

Cada fallo.
Cada amarilla.
Cada decisión.

Porque en la Copa…los detalles pesan.

Y Boca ya no quiere volver a sufrir por eso