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Otra vez Ostojich: Boca y la historia que se repite

El árbitro volvió a dirigirnos en Brasil y, otra vez, terminó en polémica, bronca y un recuerdo que no se borra.

  • 29/04/2026 • 11:14

Porque hay nombres que cuando aparecen, ya te generan algo. Y cuando vimos que dirigía Esteban Ostojich, lo pensamos todos. Otra vez.

Y no falló.
Boca cargó contra el arbitraje por la roja a Bareiro, que condicionó el partido y cambió el rumbo ante Cruzeiro - LA NACION

La noche en Belo Horizonte dejó lo que temíamos: un arbitraje que nos volvió a condicionar y una sensación que ya conocemos demasiado bien. La expulsión de Adam Bareiro, por una segunda amarilla que para nosotros no correspondía, terminó rompiendo el partido y dejándonos con 10 en el peor momento.


Pero no fue solo esa jugada.

Lo que más bronca nos da es el manejo. Porque arrancó con mano dura, sacando una amarilla temprana a Leandro Paredes por un empujón, y después fue permisivo en otras jugadas iguales. Y cuando volvió a ser estricto… fue contra nosotros. Ahí es donde sentimos que no hubo criterio.

Y claro… nos lleva a un recuerdo inevitable.

Porque no es la primera vez.

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La última vez que Ostojich nos dirigió en Brasil también terminó en escándalo. Fue contra Atlético Mineiro en 2021. Y todos sabemos lo que pasó. Goles anulados polémicos, eliminación por penales… y una batalla campal que terminó con sanciones durísimas para Boca Juniors.

Aquella noche fue un caos total. Desde discusiones hasta intervención policial, gases lacrimógenos y suspensiones a varios jugadores y dirigentes. Una mancha que todavía duele.

El desequilibrio de Ostojich le da la victoria a Cruzeiro | SoyBoca

Y ahora, años después, la historia vuelve a cruzarnos.

Otra vez en Brasil.
Otra vez con Ostojich.
Otra vez con polémica.


Porque lo de Cruzeiro no fue igual de extremo… pero tuvo el mismo sabor. Partido caliente, decisiones discutidas y un final que terminó en empujones y bronca acumulada.

Nosotros lo sentimos así. No es persecución. No es excusa. Es una sensación que se repite. Encima, los números tampoco ayudan. De las últimas veces que nos dirigió, nos tocó perder. Y en partidos importantes. Eso también pesa.


Por eso la bronca es doble. Por el partido. Por la expulsión. Y por el contexto que vuelve. Porque cuando se repiten estas historias…
cuesta creer que sea casualidad.