El Superclásico dejó muchas imágenes, pero una de las que más ruido hizo fue el Topo Gigio en pleno Monumental. Y uno de los que se sumó fue Adam Bareiro, que después del partido salió a contar por qué lo hizo y qué hay detrás de ese gesto que ya es marca registrada en Boca. El delantero fue claro. No fue improvisado. Se sumó al festejo de Leandro Paredes porque era un gol clave, el que abría el partido, y entendió que ese momento había que acompañarlo. Incluso tiró una frase que pinta todo: “Lo hice primero que él”, entre risas, recordando que ya había hecho ese gesto antes.  Pero hay algo más atrás de eso. Bareiro contó que ese festejo no nació en el Monumental. Ya lo había hecho en su debut en Copa Argentina, donde se lo dedicó a Juan Román Riquelme, el hombre que apostó por él para llevarlo a Boca.  Y ahí se entiende todo. Porque el Topo Gigio no es solo un gesto. Es historia. Desde los tiempos de Riquelme, ese festejo quedó ligado a Boca como una forma de plantarse, de hacerse escuchar, de decir “acá estamos”. Y en un Superclásico, en esa cancha, con ese contexto… toma otro peso.  Además, Bareiro también reveló otra perlita. El famoso festejo del “truco” que comparte con Paredes y Merentiel tampoco es casual. Nació en una concentración, como una apuesta entre ellos: si uno hacía un gol, lo festejaban así. Se dio… y quedó.  Y desde este lado, el hincha lo vive así. Porque estos detalles dicen mucho. Hablan de grupo. Hablan de unión. Hablan de un equipo que se divierte… pero compite. Bareiro jugó un clásico especial por su pasado en River. Lo silbaron, lo buscaron, lo incomodaron. Pero se fue como tenía que irse un jugador de Boca: ganando y dejando una marca. Y hay algo que queda claro. Boca no solo ganó el partido. Lo jugó como tenía que jugarlo. Lo vivió como tenía que vivirlo. Y lo festejó como manda la historia. Porque cuando aparece el Topo Gigio en el Monumental… no es casualidad. Es Boca.