Boca ganó el Superclásico y después del partido habló el que toma las decisiones. Claudio Úbeda fue claro en conferencia: no hubo casualidad, hubo un plan. Y sobre todo, hubo un equipo que entendió lo que tenía que hacer en una cancha difícil y en un contexto caliente. El técnico destacó la personalidad del equipo para jugar el partido, algo que no siempre había aparecido en este Boca. Valoró la concentración, el orden y la forma en la que los jugadores supieron sostener la ventaja en el segundo tiempo, cuando River empujó con todo. No fue un equipo que se metió atrás sin sentido, fue un equipo que eligió cuándo jugar y cuándo aguantar. Úbeda también hizo foco en el momento del grupo. Porque este Boca venía creciendo. Y el clásico lo confirmó.   El DT remarcó que el equipo viene mostrando una evolución, que se nota en la cancha y en los resultados. No habló de perfección, pero sí de una base que empieza a consolidarse. Y en ese sentido, el triunfo en el Monumental aparece como una consecuencia de ese proceso, no como algo aislado.   También hubo palabras para los jugadores. Destacó el compromiso, la entrega y la capacidad de entender el partido. En un Superclásico donde cada detalle cuenta, Boca no se desordenó, no se desesperó y jugó con inteligencia. El técnico también dejó entrever algo importante: este equipo todavía puede dar más. Que el objetivo es sostener este nivel, seguir creciendo y no quedarse solo con este resultado. Desde este lado, se siente así. Porque está bien ganar. Está perfecto disfrutar. Pero Boca no puede frenar acá. Y ahí aparece algo que siempre está en la cabeza del hincha. Porque si el equipo responde, si hay una idea, si los jugadores están… entonces la exigencia también corre para arriba. Para sostenerlo, para acompañarlo y para no volver a caer en irregularidades que ya se vieron en otros momentos. Úbeda lo dejó claro. Boca hizo lo que tenía que hacer. Ahora el desafío… es seguir haciéndolo.