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Boca festejó en su casa: el Monumental fue testigo

Tras el 1-0 a River, el Xeneize desató una celebración total en cancha y vestuario. Selfie, música y chicanas en una noche inolvidable.

  • 20/04/2026 • 07:53

La selfie de Boca


Boca no solo ganó el Superclásico. Boca dejó una imagen. De esas que quedan. De esas que duelen del otro lado. Porque después del 1-0 en el Monumental, el equipo no se fue en silencio: se quedó a festejar en la cara de RiBer, con todo lo que eso significa.


 

Apenas terminó el partido, los jugadores se juntaron en el círculo central, se abrazaron y empezaron a descargar todo lo que venían acumulando. Fue un desahogo grande, lógico, de un equipo que venía creciendo y que encontró en este clásico la confirmación. Pero lo que vino después fue lo que terminó de marcar la noche.
 

El plantel completo se acercó hacia una de las tribunas y armó una postal que ya quedó en la historia reciente: la selfie en pleno Monumental, con la hinchada rival de fondo. La tomó Leandro Paredes y nadie faltó. Ni siquiera Edinson Cavani, que está lesionado pero lo vivió como uno más. 

 

Ese gesto no fue casual. Fue una forma de decir “acá estamos”.

Festejos Boca
La fiesta siguió puertas adentro. En los pasillos del estadio, ya lejos del campo de juego, el vestuario de Boca fue puro clima de celebración. Los jugadores, todavía con la adrenalina alta, se soltaron. Miguel Merentiel apareció con un parlante, puso música y levantó a todos, transformando el vestuario en una fiesta total. 


No fue un festejo armado.

Fue genuino.

De esos que salen solos cuando ganás un partido así.

Chicana Boca

También hubo tiempo para las chicanas. En redes sociales, Boca no dejó pasar la oportunidad y publicó un mensaje que resumió todo: “Boca jugó a lo Boca”, en referencia directa a aquella frase histórica de Maradona.  Y eso conecta directo con el hincha.


Porque no es solo una frase.
Es una identidad.


El contexto le da todavía más valor. Boca ganó en una cancha difícil, en un partido cerrado, con polémicas y con presión. Y después de eso, el equipo no se escondió. Se quedó, lo disfrutó y lo hizo sentir.


Desde este lado se vive distinto. Porque ganar un clásico siempre se festeja. Pero ganarlo así…
en su cancha… es otra cosa.


Hoy, Boca hizo lo que tenía que hacer.

Fue al Monumental, ganó…

y lo festejó como manda la historia