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Boca ya juega el clásico: Paredes habló y dejó un mensaje

El capitán xeneize palpitó el Superclásico y bajó el tono a la polémica. Confianza, foco y una idea clara.

  • 18/04/2026 • 07:16


Boca ya está en modo Superclásico. Y cuando habla el capitán, algo marca. Leandro Paredes tomó la palabra en la previa y dejó en claro cómo se vive este partido desde adentro: con confianza, pero sin entrar en el ruido que rodea siempre a RiBer.


Respecto al arbitraje del domingo, Montiel fue contudente: “Del árbitro creo que hay que tener un poquito más de respeto. Es el que decide”. Paredes, por su parte, destacó: “Respecto al árbitro ya lo dije ayer. No tengo que opinar de nada. Primero que no estaba, y segundo no creo en la mala intención de nadie. Si hay errores, creo que son siempre sin intención”.


El volante fue claro con uno de los temas que más se habló en la semana: el arbitraje. Sin esquivar la pregunta, eligió otro camino. “No creo en la mala intención de nadie”, dijo, bajando el tono en medio de la polémica y dejando un mensaje de calma en un contexto cargado. 


No es inocente. Es postura.


Porque Boca viene de semanas donde el tema arbitral estuvo en el centro de la escena, pero esta vez la decisión parece ser otra: enfocarse en jugar. Y eso, en un clásico, puede marcar la diferencia.


También se habló del campo de juego del Monumental, otro foco de discusión. Paredes no lo ignoró, pero tampoco lo puso como excusa. Reconoció que no está en las mejores condiciones, aunque dejó una frase que resume todo: “va a estar igual para los dos”. 


Ésto es lo que queremos:

Nada de llorar antes de jugar.
Nada de excusas.
Nada de desviar el foco.



La conferencia de prensa también contó con la participación de Claudio Tapia, presidente de la AFA, y los máximos mandatarios de ambos clubes, Stéfano Di Carlo y Juan Román Riquelme.

Boca llega bien. Eso también lo dijo Paredes. Confianza, una idea que se fue armando con el correr de los partidos y un equipo que empieza a encontrar funcionamiento. Pero también dejó algo claro: no importa cómo llegue cada uno, el clásico es aparte. 


Y ahí está la clave. Porque este tipo de partidos no se juegan con lógica. Se juegan con cabeza, con carácter y con momentos. Y Boca necesita eso más que nunca.

Ahora no hay margen. Se habló en la semana. Se dijo lo que había que decir. El domingo…hay que demostrarlo. Porque el Superclásico no se explica. Se gana.