Boca no guarda nada. Después de la rotación ante Independiente, Claudio Úbeda vuelve a las bases y pone lo mejor que tiene para una noche clave en la Copa Libertadores. Porque este partido no admite especulaciones: es de esos que empiezan a marcar el rumbo del grupo. El equipo está prácticamente definido y será el mismo que ganó en Chile, con una sola certeza: la formación titular vuelve completa. En el arco estará Agustín Marchesín, ya recuperado, mientras que la defensa tendrá a Weigandt, Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco.    En el mediocampo aparece lo mejor de Boca hoy: Ascacíbar, Milton Delgado, Leandro Paredes y Tomás Aranda, el sector donde el equipo encontró equilibrio, dinámica y algo de juego.  Arriba, la dupla que empieza a consolidarse: Miguel Merentiel y Adam Bareiro, aunque la presencia del uruguayo se evaluó hasta último momento por la molestia física. Finalmente, todo indica que estará desde el arranque.    Y esto marca algo claro. Boca no está pensando en River. Boca está pensando en la Copa. Éste es el equipo que queremos ver. El que compite. El que tiene carácter. Porque cuando Úbeda pone lo mejor… el mensaje es claro. No hay margen. No hay excusas. Ahora la pelota la tienen ellos. Porque el equipo está. La Bombonera va a empujar. Y el rival ya avisó. Es una noche para plantarse. Para hacerse fuerte.Para empezar a marcar el grupo. Porque en la Libertadores…los equipos se arman en partidos como este.