Boca no solo se trajo tres puntos de Chile. También volvió con algo que en este momento vale casi lo mismo: recupera jugadores importantes. En el entrenamiento realizado en el predio de Palestino, tras el debut en la Copa Libertadores, aparecieron dos noticias que levantan al mundo Boca. Exequiel Zeballos y Agustín Marchesín se entrenaron a la par del grupo, junto a los jugadores que no fueron titulares ante Universidad Católica.  Esto marca un avance clave en sus respectivas recuperaciones y los pone en carrera para volver a estar convocados en el corto plazo.   El caso del Changuito genera expectativa. Lleva más de dos meses afuera por un desgarro importante y ahora entra en la recta final. La idea es que pueda meterse en la lista ante Independiente y empezar a sumar minutos de a poco, entendiendo que su regreso también implica una decisión futbolística: ¿cómo reinsertarlo en un equipo que hoy encontró funcionamiento sin él?    Por el lado de Marchesín, el panorama también es positivo. El arquero acortó los plazos de recuperación de su lesión muscular y apunta directamente a volver en el corto plazo. Aunque todavía habrá que evaluar cómo responde en los próximos días, la intención es que recupere su lugar en el arco ni bien esté al cien por ciento.    Zeballos vuelve a meterse en la pelea. Marchesín quiere recuperar el arco. Y Úbeda suma problemas… de los buenos. Porque en este momento del semestre, tener más opciones no es un lujo. Es una obligación.