Cuando en Boca empezaba a crecer la ilusión por Paulo Dybala, desde Europa llegó un baldazo de realidad. Según medios italianos, Galatasaray se metió de lleno en la pelea y prepara una oferta fuerte para quedarse con la Joya.    El club turco, que ya había mostrado interés en mercados anteriores, estaría dispuesto a ofrecerle un contrato de tres años cercano a los seis millones de dólares para convencerlo de seguir en Europa.  Galatasaray volvería a la carga por la Joya: Esto cambia el escenario. Porque Boca apuesta a seducirlo desde lo emocional, con el deseo del jugador de vestir la azul y oro, su relación con Paredes y el sueño de la Libertadores. Pero del otro lado aparece lo que siempre pesa: plata, estabilidad y continuidad en el fútbol europeo.   La dirigencia xeneize venía trabajando en silencio para intentar traerlo en condición de libre a mitad de año, apostando a un combo que incluya lo deportivo y lo personal. Pero ahora la negociación se vuelve mucho más compleja.   Otra vez Boca compite con Europa… y otra vez parece correr de atrás.   Porque mientras aparecen señales, guiños y deseos, la realidad es que todavía no hay nada concreto. Y cuando entran en juego ofertas millonarias, el margen se achica.   El sueño Dybala sigue vivo. Pero ahora, más que nunca… está en peligro.