El sorteo no dio respiro. Boca cayó en el Grupo D y se tendrá que ver las caras con a Cruzeiro, Universidad Católica y Barcelona de Ecuador, una zona exigente desde el primer partido.  Cruzeiro:  Cruzeiro aparece como el rival más fuerte, con historia pesada y antecedentes recientes complicados.   Barcelona SC: Barcelona, con su fortaleza en Guayaquil, siempre es un rival incómodo.     Universidad Católica: Universidad Católica, aunque en los papeles es el más accesible, también puede complicar si Boca no está firme .  Pero más allá de los rivales, hay algo que pesa más: el momento de Boca. El equipo llega con dudas, con empates que se acumulan y sin una identidad clara dentro de la cancha. Y en este tipo de grupos, eso se paga caro.   A eso se le suma otro problema que el hincha ya conoce de memoria: los refuerzos que no llegaron. En un mercado donde varias negociaciones se cayeron y no se terminó de reforzar el plantel como se esperaba, Boca afrontará la Libertadores con lo que tiene… y con muchas preguntas abiertas. Porque la realidad es clara: grupo complicado + presente irregular + falta de refuerzos = combo peligroso. La Copa no espera a nadie.Y a Boca, esta vez, le toca arrancar en subida. Ahora ya no hay excusas. Es momento de competir… o quedar expuestos.