A horas del sorteo oficial de la Copa Libertadores y Sudamericana, se realizó el tradicional simulacro de la Conmebol… y dejó una señal que no pasó desapercibida: Boca cayó en un verdadero grupo de la muerte, mientras que RiBer tuvo cruces mucho más accesibles.  El ensayo, que se hace para verificar que el sistema de sorteo funcione correctamente y respete todas las restricciones, emparejó al Xeneize en una zona complicada, con rivales de peso y escenarios difíciles desde el arranque.    Del otro lado, el panorama para RiBer fue completamente distinto. En la simulación, el equipo de Núñez quedó ubicado en un grupo más favorable, sin rivales de gran peso, lo que en la previa aparece como un camino más tranquilo para avanzar.    Claro, es solo un ensayo. No define nada. Pero en el mundo Boca estas cosas no pasan desapercibidas. Porque si algo enseñan las copas es que los detalles importan… y los grupos también. El sorteo real se llevará a cabo este jueves en Luque, Paraguay, donde los equipos conocerán oficialmente su destino en la fase de grupos.  Pero mientras tanto, la sensación queda flotando: si esto se repite, a Boca le tocará pelear desde el primer día. Y en este presente, donde el equipo todavía no logra afirmarse, eso no es un dato menor. En la Copa no hay margen. Y Boca lo sabe.