El nombre de Paulo Dybala vuelve a instalarse en el radar de Boca en medio de un presente complejo en Europa. La “Joya” atraviesa una temporada marcada por problemas físicos y, cuando parecía que estaba cerca de regresar, debió abandonar un entrenamiento por una nueva molestia en la rodilla izquierda.    Las lesiones vienen condicionando su año: desde el 25 de enero ya se perdió seis partidos con la Roma —ante Panathinaikos, Udinese, Cagliari, Napoli, Cremonese y Juventus— y ahora también quedó en duda para el duelo frente al Genoa por la Serie A.    En ese contexto, su presente irregular en Italia vuelve a reactivar especulaciones en Argentina. Boca lo tiene en carpeta desde hace tiempo y mantiene la ilusión de poder seducirlo, sobre todo pensando en el futuro cercano. La situación contractual alimenta el escenario: su vínculo con la Roma se extiende hasta mediados de 2026, lo que deja abierta la puerta a un movimiento cuando quede en libertad de acción.  Por ahora, no hay avances concretos ni negociaciones formales en marcha. Pero cada novedad que llega desde Italia repercute en Brandsen 805. Boca sigue atento, sabiendo que el sueño de ver a Dybala en la Bombonera depende tanto de su situación física como de su decisión deportiva.   Hoy, el foco está puesto en su recuperación. Y en la Ribera, la expectativa sigue intacta: cuando se trata de la “Joya”, cualquier señal se convierte en noticia