Boca pasa de página y vuelve a una Bombonera hostil y ansiosa de resultados para enfrentar a Gimnasia de Mendoza por la fecha 8 del Torneo Apertura   Boca tendrá que salir a la cancha sin dos nombres pesados en ataque: Edinson Cavani y Ángel Romero no serán de la partida. La ausencia del uruguayo por cuestiones físicas y la baja del paraguayo obligan al cuerpo técnico a rearmar el frente ofensivo en un momento donde el equipo todavía busca regularidad.   Sin Cavani, Boca pierde experiencia, referencia de área y liderazgo. Sin Romero, pierde movilidad y esa chispa distinta que puede romper un partido cerrado. Son dos bajas que modifican el esquema y la idea de juego.   En este contexto, Adam Bareiro aparece como principal referencia ofensiva, con la responsabilidad de sostener el peso del ataque. A su alrededor podrían moverse variantes como Lucas Janson, Iker Zufiaurre o incluso algún juvenil, dependiendo del dibujo táctico que elija Úbeda.    Bareiro parece haberlas despojado todas con el doblete que convirtió en su debut. Los goles del atacante paraguayo lo unieron a un selecto grupo de futbolistas que marcaron por duplicado en su primer partido con la camiseta azul y oro, conformado también por Diego Armando Maradona, Miguel Brindisi y el Beto Acosta.   Más allá de los nombres, el desafío será colectivo: generar situaciones, ser profundo y recuperar confianza en los últimos metros. Boca necesita gol. Y cuando faltan figuras, aparecen oportunidades.   Porque en el Mundo Boca siempre es así:si uno falta, otro tiene que dar un paso al frente.