Mientras Boca sigue buscando afinar su estructura futbolística en este inicio de temporada 2026, aparece otra noticia que sacude el ambiente del plantel: Lucas Blondel podría marcharse a préstamo a Huracán. La operación está muy avanzada y, de concretarse, representaría otra baja importante en el plantel xeneize, en un momento donde cada pieza cuenta y la necesidad de soluciones ofensivas y variantes de juego es urgente.   Blondel, que llegó con expectativas altas y que fue parte del armado del equipo en el último tramo del torneo anterior, ve ahora la posibilidad de tener continuidad en otro club del fútbol argentino. El formato de préstamo suele responder a la búsqueda de minutos y crecimiento para el propio jugador, pero también al ajuste de plantel y prioridades de Boca en un mercado donde no sobran fichas ni posibilidades.   Desde lo dirigencial y futbolístico, una salida como esta tiene implicancias diversas. Por un lado, permite liberar un cupo en la lista y abrir puertas para otros nombres que Boca necesita concretar cuanto antes, dada la seguidilla de partidos que se viene y la falta de gol que todavía preocupa. Por otro, también tensiona al hincha, que ve marcharse a un futbolista que podría aportar alternativas en ataque justo cuando el equipo carece de contundencia.   En Huracán, la posibilidad de sumar a un jugador como Blondel es vista con interés: su velocidad, proyección por bandas y recorrido lo convierten en una carta atractiva para el Globo, que busca potenciar su ofensiva y mantenerse competitivo. Para Blondel, el préstamo significa una chance de reencontrarse con regularidad y mostrar su mejor versión, algo que en Boca, con un plantel lleno de competencia interna, no siempre fue sencillo. Porque en Boca cada movimiento del mercado importa…Blondel está cerca de salir a préstamo. Huracán se ilusiona con su llegada. En La Ribera, las fichas siguen moviéndose. Que cada salida se traduzca en soluciones…y que Boca no pierda identidad ni profundidad.