En un mercado que parecía no moverse, las puertas se habían abierto cuando Boca aceleró la posibilidad de ceder a Agustín Martegani a Newell’s, una operación que prometía liberar un cupo en la lista de jugadores y ofrecer más margen para traer refuerzos que le aporten fútbol y gol al plantel.   Sin embargo, lo que para muchos era un simple trámite terminó siendo otro golpe de frustración: la transferencia se cayó en el último momento. Según confirmaron desde el club y reportaron los medios, los detalles finales de la negociación no pudieron ajustarse a tiempo y la operación terminó sin concreción.   Esta situación no solo representa una chance perdida de alivianar el plantel y darle rodaje a un futbolista que puede crecer con continuidad, sino que también complica aún más la planificación de Boca en un mercado que exige movimientos rápidos y eficientes. El equipo, que ya viene lidiando con un ataque que no termina de ser letal y con el empate 0-0 ante Platense como marca reciente, pierde una herramienta valiosa para poder generar espacio para futuros refuerzos.   Para un club que viene reclamando urgencia en la llegada de nombres que sumen gol, profundidad y alternativas ofensivas, la cancelación de esta salida implica una presión adicional: ahora serán menos cupos disponibles en la lista, mientras las negociaciones por otros refuerzos como Adam Bareiro avanzan con apuro y tensión de plazos.   Desde lo dirigencial también se genera un llamado de atención: movimientos que parecían encaminarse se complican, y lo que debería ser lógico —una salida para generar espacio— termina trabándose en detalles que, para muchos hinchas, no deberían jugarle en contra al proyecto futbolístico.   La sensación general en La Bombonera y en las redes xeneizes es de impaciencia y frustración. El entrenador sigue esperando soluciones para armar un equipo más competitivo, y la dirigencia se observa con ojos críticos por no cerrar lo que parecía resuelto. Un cupo menos hoy es un gol menos mañana, en el imaginario del hincha que mira cada movimiento con lupa y ansiedad. Porque en Boca cada movimiento del mercado pesa…se cayó Martegani a último momento, ahora hay menos espacio para reforzar, y la urgencia de gol sigue intacta.