En la semana previa al enfrentamiento con Vélez Sarsfield por el Torneo Apertura 2026, Claudio Úbeda trabajó sobre la formación de Boca Juniors y probó un cambio de esquema que podría marcar una variación significativa en la manera de encarar los próximos compromisos.   La modificación en el dibujo táctico responde a la búsqueda de mayor equilibrio en el mediocampo, un sector que en los últimos partidos mostró altibajos tanto en recuperación como en creación de juego. El frente de ataque también es parte de este replanteo, ya que Boca pretende generar más opciones ofensivas y darle mayor fluidez a las transiciones, especialmente ante rivales que presionan con intensidad, como lo ha hecho Vélez en las últimas jornadas.                                                                                Aunque no todas las pruebas se traducen en decisiones definitivas, la intención de Úbeda está clara: encontrar un sistema que potencie mejor las virtudes del plantel actual, teniendo en cuenta la presencia de hombres como Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Exequiel Zeballos, quienes pueden cambiar el ritmo y la dinámica en el campo de juego cuando se los ubica en roles que favorezcan su impacto.   La semana de entrenamientos fue aprovechada para afinar detalles defensivos, trabajar la circulación del balón en diferentes zonas del mediocampo y ajustar la presión para recuperar más rápido. El técnico también evaluó variantes con juveniles y modificaciones en la posición de algunos futbolistas para dotar al equipo de mayor compactación y alternativas ofensivas durante el partido.   Las pistas que dejó esta práctica muestran a un Boca en búsqueda de identidad táctica, intentando corregir desequilibrios que a veces lo expusieron en encuentros anteriores. El cambio de esquema no solo es una decisión de urgencia, sino también una señal de que el cuerpo técnico está dispuesto a mover piezas y adaptarse para encontrar la mejor versión del equipo en un campeonato donde cada punto cuenta.   Porque en Boca cada ajuste táctico vale más cuando se transforma en juego: Úbeda busca respuestas concretas, el planteo evoluciona según el rival  y el equipo aspira a ser más sólido, más intenso… y más nuestro La Bombonera alienta.El equipo trabaja.Y la ilusión sigue intacta.