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Úbeda se juega por los pibes y Boca vuelve a mirar a sus inferiores

Ante un plantel corto, lesionado y mal armado, Claudio Úbeda apuesta por los juveniles frente a Newell’s. Gelini y Zufiaurre asoman como titulares en una decisión que mezcla valentía, necesidad y una señal clara del momento que atraviesa Boca.

  • 31/01/2026 • 15:48

Boca Juniors llegará al partido ante Newell’s Old Boys con una postal que dice mucho más que una simple elección táctica. Claudio Úbeda decidió apostar por los pibes, y todo indica que Gelini y Zufiaurre serán titulares, en una formación que vuelve a recurrir a las inferiores para tapar agujeros que el mercado de pases y la planificación no resolvieron.

Ángel Romero

Kevin Zenón

 

La decisión no sorprende si se mira el contexto. Boca arrastra una lista larga de lesionados, refuerzos que llegaron tarde o todavía no están a punto, y un plantel que quedó desbalanceado. En ese escenario, los juveniles aparecen no solo como una apuesta futbolística, sino como una necesidad estructural. Úbeda confía en ellos, pero también los necesita.
 

 

Gelini y Zufiaurre ya venían sumando buenos conceptos en lasy en sus ingresos previos, mostrando personalidad, intensidad y algo que el equipo viene perdiendo: hambre y frescura. No es casualidad que el DT vuelva a mirar a la Reserva cuando el primer equipo no logra sostener regularidad ni respuestas claras dentro de la cancha.
 

La apuesta por los pibes tiene dos lecturas. Por un lado, habla bien del entrenador, que no duda en darles lugar y asumir riesgos. Por el otro, expone una gestión deportiva que no logró darle a Boca un plantel completo, competitivo y equilibrado para arrancar el torneo. Cuando los juveniles dejan de ser proyecto y pasan a ser solución inmediata, el problema no está en ellos.
 

En Boca, históricamente, los pibes siempre respondieron. La camiseta no les pesa, el contexto los empuja y la gente los banca. Pero también es cierto que no se les puede cargar la mochila de un equipo que todavía busca identidad, ni exigirles que resuelvan lo que los mayores no están pudiendo.
 

El partido ante Newell’s será una prueba fuerte. Para Úbeda, que vuelve a tomar decisiones de riesgo. Para los juveniles, que tendrán una oportunidad enorme. Y para Boca, que vuelve a mirarse en el espejo de sus inferiores mientras el proyecto general sigue sin consolidarse.

 

En Boca, los pibes siempre aparecen.A veces por convicción.A veces por urgencia.

Ojalá Gelini y Zufiaurre jueguen como sienten: con el corazón en la camiseta.Y ojalá, de una vez por todas, no tengan que tapar errores que vienen de arriba.