El mercado de pases sigue moviéndose en Boca, no solo por los nombres que pueden llegar sino también por los que podrían irse. En ese escenario aparece Brian Aguirre, por quien Estudiantes de La Plata inició gestiones para sumarlo a préstamo. La operación está en etapa de conversaciones, pero deja en claro que el delantero hoy no es prioridad en la consideración inmediata del cuerpo técnico.   Aguirre llegó a Boca como una apuesta con proyección, pero nunca logró consolidarse ni tener continuidad. Entre lesiones, cambios de entrenador y un contexto siempre exigente, su ciclo quedó marcado por las oportunidades intermitentes. En este arranque de temporada, con Boca buscando delanteros de peso y experiencia, el espacio para el joven atacante se achicó todavía más.   Desde el club ven con buenos ojos una salida a préstamo que le permita sumar minutos, confianza y rodaje, algo que en Boca hoy parece difícil de garantizar. Estudiantes, con competencia internacional y un proyecto que suele potenciar jóvenes, aparece como un destino lógico para que Aguirre pueda relanzar su carrera sin cortar definitivamente el vínculo con el Xeneize.   La posible salida también se inscribe en una necesidad más amplia: descomprimir un plantel largo, liberar lugares y ordenar roles. Boca sabe que no puede acumular nombres sin función clara, sobre todo cuando todavía busca refuerzos en puestos clave y necesita resolver cuestiones como el cupo de extranjeros y la llegada de delanteros.   Para el hincha, el caso Aguirre vuelve a abrir una pregunta incómoda: ¿Boca apuesta de verdad a los jóvenes o los expone sin un plan claro? La cesión puede ser positiva si está bien pensada y acompañada, pero también refuerza la sensación de que muchas decisiones se toman tarde, cuando el margen ya se redujo.   Porque en Boca cada pibe genera ilusión, pero también necesita un camino. Si Aguirre sale, que sea para crecer. Que vuelva mejor. Y que Boca tenga un plan, no solo una urgencia. El mercado sigue abierto…y el hincha espera que las decisiones empiecen a cerrar también en la cancha.