En un mercado de pases que hasta ahora no dejó caras nuevas confirmadas en La Boca, Boca Juniors volvió a la carga por uno de los nombres más deseados del fútbol argentino: Santiago Ascacíbar, mediocampista de 28 años que viene de ser campeón con Estudiantes de La Plata y es considerado por la dirigencia xeneize como una pieza ideal para reforzar el mediocampo.    La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya inició negociaciones formales con Estudiantes, que pretende alrededor de seis a siete millones de dólares por su ficha y estaría dispuesto a negociar incluso incluyendo jugadores en la operación para acercar posiciones.    La ofensiva de Boca por Ascacíbar tomó fuerza en las últimas horas, sobre todo tras la lesión de Rodrigo Battaglia, que podría requerir cirugía y dejarlo fuera por un tiempo prolongado, dejando un espacio vacío en la mitad de la cancha.     Además, el volante había estado en el radar de River Plate en un primer momento del mercado, pero ese interés se diluyó al avanzar otros fichajes, lo que le abrió la puerta a Boca para retomar la conexión con el “Ruso”, con optimismo de que la operación pueda cerrarse antes del cierre del mercado.    En Ezeiza buscan un mediocampista con dinamismo, llegada al área y capacidad para controlar el ritmo de juego tanto en el torneo local como en la Copa Libertadores 2026, y Ascacíbar encaja con ese perfil. Además, dentro de la negociación Boca analiza aportarle a Estudiantes algún futbolista joven en el intercambio —como Brian Aguirre— para facilitar el acuerdo económico.  El contexto del interés xeneize La reactivación de las gestiones por Ascacíbar también responde a la necesidad de reforzar un sector del campo que —más allá de contar con Paredes y Herrera— requiere soluciones con ritmo, llegada y fuerza física para competir en todos los frentes. Su posible llegada generó mayor expectativa porque su nombre venía sonando desde mercados anteriores y ahora hay un avance concreto.  A nivel institucional, Boca siente que el momento es clave para abrochar un mediocampista de jerarquía sin tener que recurrir a alternativas de menor impacto futbolístico. La dirigencia entiende que la incorporación de Ascacíbar no solo reforzaría la mitad de la cancha, sino que también enviaría una señal fuerte al hincha en un mercado que hasta ahora fue tibio en nombres de peso.    Porque en Boca no se pide solo nombres… se pide compromiso, jerarquía y fuerza para pelear por todo. - El “Ruso” Ascacíbar está en el radar. - Boca aceleró las gestiones. - Estudiantes puso precio, pero hay optimismo. Si se concreta…será una pieza clave para que la mitad de la cancha tenga músculo, equilibrio y llegada al gol.