El mercado europeo volvió a posar los ojos sobre Boca y esta vez el apuntado fue Kevin Zenón, uno de los jugadores que más regularidad y crecimiento mostró en el último tiempo. El Alavés, equipo de La Liga española, avanzó con una propuesta concreta para quedarse con el volante, pero en el club de la Ribera tomaron una postura firme y sin rodeos: la oferta no satisface las expectativas y, por ahora, no hay negociación en marcha.   En Boca entienden que Zenón todavía tiene mucho margen de crecimiento, tanto futbolístico como económico. Por eso, más allá del interés que llega desde Europa, la dirigencia considera que no es el momento de desprenderse de un jugador que puede transformarse en una pieza clave del equipo durante la temporada 2026, especialmente con la Copa Libertadores como gran objetivo en el horizonte.   Otro punto que juega a favor de Boca es la situación contractual del mediocampista. Zenón tiene vínculo vigente y no existe urgencia financiera que obligue al club a aceptar una venta apresurada. Esa tranquilidad le permite a Boca plantarse fuerte, dejar en claro que solo se sentará a negociar ante una propuesta realmente importante y que respete la valuación interna del jugador.   Desde el cuerpo técnico, además, valoran su polifuncionalidad, su despliegue y su capacidad para adaptarse a distintos esquemas. Úbeda lo considera una alternativa válida tanto para ser titular como para aportar soluciones desde el banco, algo que pesa a la hora de tomar decisiones en un mercado donde Boca también busca estabilidad y continuidad.   Por ahora, el mensaje es contundente: Zenón no está en vidriera de liquidación. Si Europa quiere llevárselo, deberá acercarse mucho más a lo que Boca pretende. Mientras tanto, el volante sigue enfocado en ganarse un lugar, crecer con la azul y oro y demostrar en la cancha que el club hace bien en sostenerlo.   Porque en Boca, cuando un jugador rinde y tiene futuro, no se regala. Y Zenón, hoy, es parte de esa apuesta que mira más allá del próximo mercado.