En un partido que combinó intensidad, ajuste táctico e ímpetu, Boca Juniors logró dar vuelta un resultado adverso para imponerse por 2-1 ante Olimpia, cerrando así su etapa de amistosos antes de debutar oficialmente en la temporada 2026.    El encuentro arrancó con sorpresa: el conjunto paraguayo se adelantó en el marcador con un gol en contra de Juan Barinaga, tras un desvío fortuito que aprovechó Olimpia para ponerse 1-0 en los primeros minutos.    Lejos de caerse, Boca reaccionó rápido. Alan Velasco igualó de manera aguda con un remate que terminó desviándose en dos defensores rivales, cambiando el ritmo del partido y marcando la energía Xeneize para dar vuelta la historia.    No pasó demasiado tiempo antes de que la ventaja quedara del lado argentino: Tomás Belmonte, con un cabezazo certero, puso el 2-1 definitivo, sellando la remontada y dándole al equipo de Claudio Úbeda un cierre de pretemporada con buenas sensaciones y la victoria como protagonista.    El amistoso, que formó parte de los clásicos sudamericanos dentro de la pretemporada, reunió a jugadores probados y otros buscando su lugar en el esquema del DT. Fue la oportunidad perfecta para que diferentes piezas ganen ritmo, y especialmente para que se vea una versión ofensiva más directa tras el empate sin goles ante Millonarios en La Bombonera.    Más allá del resultado, el duelo dejó indicios sobre ajustes tácticos y variantes de juego que Úbeda seguirá afinando con vistas al Torneo Apertura y a la Copa Libertadores 2026, donde Boca buscará competir desde el primer día con ambición.    Porque en Boca, los amistosos no son sólo ensayos…son señales de intenciones. Boca remontó ante un rival tradicional, mostró carácter y actitud, y se va al torneo oficial con un triunfo que suma confianza. Ahora sí…la temporada empieza de verdad, y la azul y oro va por todo.