El regreso de Bruno Valdez al país para incorporarse a la pretemporada de Boca Juniors no pasó desapercibido en Casa Amarilla. El defensor paraguayo, que había quedado al margen de los planes del cuerpo técnico y entrenaba diferenciado durante el mercado de pases, volvió a encender el debate interno por su situación contractual. Valdez regresó luego de pasar unos días en su país durante el receso, pero su retorno reactivó un conflicto que el Xeneize intenta resolver antes de que comience la competencia oficial. Es que, aunque el club le comunicó al jugador que no estaba dentro de los planes de Claudio Úbeda para el plantel 2026, su contrato vigente complica la posibilidad de una salida inmediata sin un acuerdo económico entre las partes.   El problema principal gira en torno a la rescisión del contrato. Valdez y su representante mantienen la postura de que corresponde que Boca cumpla con el pago de una parte de la rescisión o compense la salida de alguna manera, algo que desde la dirigencia se evalúa con cautela para no afectar el equilibrio salarial del plantel ni los cupos disponibles.   El defensa había sido apartado del grupo mayor desde fines de 2025 y se encontraba realizando entrenamientos diferenciados. Con el plantel principal ya trabajando de lleno en la pretemporada para prepararse de cara a un año cargado de competencias, la presencia de Valdez en Boca Predio significó un paso más en un conflicto que aún no tiene una salida definida.   Mientras tanto, Boca evalúa distintas alternativas para encontrar una salida a la situación contractual: desde facilitar una rescisión consensuada hasta buscar una cesión que alivie el peso salarial del club. Sin embargo, la decisión final dependerá de cuán dispuesta esté la dirigencia a negociar y de las ofertas que puedan llegar por el defensor en este mercado.   Este escenario se presenta en un contexto en el que Boca busca reducir el plantel y liberar espacio para posibles refuerzos sin desbalancear las finanzas, y la continuidad de Valdez en las instalaciones del club genera tensiones y discusiones sobre cómo proceder sin afectar al resto del equipo.   Porque Boca no solo trabaja dentro de la cancha…también debe resolver situaciones complicadas fuera de ella. El regreso de Valdez reactivó un tema espinoso: contrato vigente, plan de salidas, y la necesidad de equilibrio en el plantel. Mientras se define su futuro, la Bombonera espera que la dirigencia y el jugador encuentren un final que beneficie al club y al proyecto 2026.