Boca Juniors busca reforzar su ofensiva rumbo a la Copa Libertadores 2026 y uno de los nombres que más consenso genera en el cuerpo técnico y en la dirigencia es el de Marino Hinestroza. Pero… ¿qué tipo de jugador es realmente? ¿Qué puede aportar a un equipo que necesita más gol y desequilibrio en campo rival?   Velocidad y desequilibrio por fuera Hinestroza es, ante todo, un jugador ofensivo con mucha velocidad, especialmente por las bandas. Su mejor recurso es la incorporación desde los extremos hacia adentro o hacia el fondo, rompiendo líneas con potencia y movilidad. Esa característica es justamente lo que le faltó a Boca en tramos claves del 2025: un perfil vertical que lastime constantemente y desacomode defensas. Su estilo de juego se basa en: * Arrancadas explosivas por sector derecho o izquierdo. * Uno contra uno letal cuando encara. * Capacidad de crear espacios para sí y para sus compañeros. * Cambio de ritmo para sorprender a rivales cerrados. Esa combinación le permite ser un dolor de cabeza constante para los marcadores rivales y un aporte muy interesante para un Boca que históricamente busca variantes ofensivas más allá del nueve tradicional.   Capacidad de definir y asistir Aunque no es un goleador puro, Hinestroza no rehúye la definición cuando se encuentra frente al arco. Suele buscar el remate con rapidez tras superar rivales o tirar pases filtrados para habilitar a un compañero mejor ubicado. Ese repertorio lo convierte en un futbolista que puede colaborar con asistencias y convertirse en una amenaza de gol desde posiciones laterales. Esa combinación de velocidad y aporte al área rival es justamente lo que Boca ha buscado desde que terminó su participación en semifinales: mayor peso ofensivo, más variantes y una delantera con múltiples soluciones. Lectura táctica y polifuncionalidad Otro punto interesante del juego de Hinestroza es su versatilidad táctica: puede jugar como extremo puro, como volante ofensivo abierto o incluso como segunda punta si la situación lo exige. Esa polifuncionalidad le permite adaptarse a distintos esquemas de juego, algo que hoy cualquier entrenador valora en un plantel con objetivos competitivos grandes como el Xeneize. Además, su lectura de juego y toma de decisiones le dan un plus: no solo corre, sino que interpreta cuándo acelerar, cuándo soltar el pase y cuándo llegar al área con criterio, algo que puede ser vital en partidos exigentes.   Lo que Boca puede ganar con él Si Hinestroza llega a Boca, el club no solo sumaría un nombre interesante… sumaría una herramienta táctica y emocional: * Más velocidad en el ataque — para contragolpes y transiciones. * Mayor desequilibrio individual — para romper defensas cerradas. * Opciones de asistencia y definición — no solo desborde. * Polifuncionalidad — puede adaptarse a distintas posiciones ofensivas. Esto puede traducirse en mejores rendimientos en la Libertadores 2026, donde Boca necesita variantes y recursos que lastimen desde todos los sectores del campo. Porque Boca no solo necesita nombres…necesita impacto. Marino Hinestroza ofrece todo eso…y un poco más: energía, decisión y talento para romper