La temporada 2025 terminó con una mezcla de ilusión y dolor para Boca Juniors: clasificación asegurada a la Copa Libertadores 2026, pero eliminación en semifinales que dejó más preguntas que respuestas. Y en ese contexto de definiciones pendientes, uno de los temas que más ruido está generando es por qué Boca aún no anunció la continuidad de Claudio Úbeda como entrenador para el año que viene.   A simple vista, cuando un DT tiene el respaldo de la dirigencia, el anuncio suele llegar rápido. Sin embargo, en Boca la situación no fue tan lineal: si bien existe voluntad de mantener a Úbeda al frente del proyecto, aún restan detalles importantes por cerrar antes de oficializar su contrato para 2026.   Una de las razones es la estructura del cuerpo técnico. Tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo en octubre, Úbeda quedó como cabeza visible sin un staff completo de confianza y con responsabilidad ampliada. La dirigencia considera que se debe formalizar no sólo el vínculo del DT, sino también definir quiénes lo acompañarán de forma oficial como sus asistentes y colaboradores. Ese armado, más extenso que una simple firma, lleva tiempo y exige consenso.   Otro punto clave que analiza Boca es el perfil del proyecto futbolístico para 2026. La continuidad del entrenador está condicionada a una visión estratégica que implique competencia en todas las líneas del campo, equilibrio entre juventud y experiencia, y la necesaria integración de refuerzos que potencien la plantilla tanto local como internacionalmente. Antes de anunciar el nombre, el Consejo quiere tener claro el mapa de refuerzos, salidas y roles dentro del plantel.   Adicionalmente, existe un factor que poco se expone en público, pero que tiene peso dentro: la relación entre la dirigencia y el DT implica negociaciones finas en lo contractual, no solo en lo económico sino también en cláusulas que aseguren estabilidad, respaldo y condiciones claras de trabajo para un ciclo anual completo. Según fuentes del entorno del club, ese aspecto está siendo revisado con cautela para evitar definiciones apresuradas que después puedan generar fricciones.   En este marco, Boca decidió no anunciar nada aún para evitar compromisos incompletos o anuncios vacíos que después deban rectificarse. La idea, según dirigentes consultados, es llegar al verano con todo preparado y ordenado, con cuerpo técnico completo, proyecto deportivo definido y sostén institucional para afrontar un año exigente, que incluye la Libertadores y competencias locales.   Porque Boca no vive de anuncios apresurados…vive de decisiones que respeten su grandeza. A veces el silencio no es duda…sino cautela, estrategia y orden interno. Úbeda puede seguir, sí…pero Boca quiere que el proyecto esté claro antes de sellarlo. Que ruja La Bombonera en enero. Que el plantel llegue sólido. Que el proyecto tenga sentido. Porque cuando Boca anuncia… no es solo palabra… es compromiso.