Una de las historias que más late en el mercado de pases argentino es la chance de que Miguel Ángel Borja desembarque en Boca Juniors. El delantero colombiano, cuyo vínculo con River Plate finaliza el 31 de diciembre, está en plena etapa de negociación tras quedar con el pase en su poder a partir de 2026.    Boca ya inició contactos con el entorno del goleador y la posibilidad de verlo con la camiseta azul y oro —en pleno mercado de pases— se perfila como algo más que un rumor. El propio Borja sorprendió en una reciente entrevista al decir que “uno no puede cerrar las puertas” ante la chance de sumarse a Boca, dejando la puerta abierta a la alternativa xeneize.  Un golpe de efecto para el ataque xeneize La búsqueda de un delantero potente es una de las prioridades del Consejo de Fútbol en Boca. El club vio cómo la temporada 2025 estuvo marcada por la irregularidad ofensiva: Edinson Cavani no alcanzó su mejor versión y Milton Giménez no fue determinante en instancias decisivas. En ese contexto, Borja —con experiencia de selección y recorrido por superclásicos— aparece como una alternativa con jerarquía.  Su llegada sería más que un golpe de mercado: sería una señal directa hacia la competencia local e internacional, con un nueve cuyo perfil físico y goleador podría potenciar el ataque xeneize en 2026 y dar un salto de calidad para Boca cuando arranque la pretemporada.    Entre el sentimiento y la polémica clásica La llegada de Borja a Boca —si se concreta— no sería habitual en la historia del fútbol argentino. El colombiano llegó a River en 2022, jugó más de 150 partidos, marcó 62 goles y vivió tanto momentos de gloria como de críticas por su rendimiento y relación con la hinchada Millonaria.  Pero su salida con final de contrato, sumada a declaraciones en las que no descartó vestir la azul y oro, cambió el panorama y encendió debates: hay quienes ven el fichaje como un golpe de efecto perfecto para reforzar a Boca, y otros que lo miran con cautela por la rivalidad histórica entre ambos clubes.  Además, ídolos del club como Alberto “Beto” Márcico ya salieron a apoyar la idea, calificándolo como “el nueve que Boca necesita” y señalando que el Xeneize podría ser el lugar ideal para relanzar la carrera del delantero tras su salida de River y el malestar que vivió con la hinchada millonaria.  Lo que dijeron las partes Borja mismo dejó claro en una entrevista reciente que no cierra ninguna opción, y que su futuro está abierto mientras evalúa propuestas tanto de Argentina como del extranjero en el mercado de pases invernal. Eso incluye a Boca, aunque por ahora no hay contrato firmado ni anuncio oficial.  En Casa Amarilla, la dirigencia evalúa con cautela cómo impactaría un fichaje así no solo en lo futbolístico, sino también en lo emocional para los clásicos y la identidad con los hinchas. Por su parte, desde Europa y México también se mencionan ofertas, lo que podría convertir la definición en una negociación intensa y cargada de significado.  Porque en Boca no hay noticias menores: La posibilidad de que un goleador de selección y figura conocida del fútbol argentino llegue libre al Xeneize tiene aroma a bomba. No es solo sumar delanteros: es enviar señales de ambición, jerarquía y hambre de títulos. Si Borja termina firmando con Boca… Será un golpe de efecto tremendo. Una declaración de intenciones de cara a la Libertadores