El 2025 no solo marcó una eliminación dolorosa en semifinales para Boca Juniors, sino también un momento de transición en su plantel. Después de confirmarse la salida de Frank Fabra tras una década de vínculo, se confirmó que otro futbolista con historia larga en el club dice adiós: Nazareno Solís se va al término de su contrato y ya tiene nuevo destino para 2026.  Nazareno Solís en su presentación como jugador de Boca    Solís llegó al Xeneize en 2016, siendo un extremo con proyección y sueños grandes. Sin embargo, sus apariciones oficiales con la camiseta azul y oro fueron muy escasas: apenas 4 partidos disputados en los que logró 2 asistencias durante su paso por el primer equipo.    Lo que siguió fue un largo periplo de préstamos. Desde junio de 2018, Solís jugó en una serie de clubes que lo fueron moldeando lejos de Boca: estuvo en Huracán, San Martín de San Juan, Aldosivi, OFI Creta (Grecia), Alvarado, Patronato, Gimnasia de Mendoza y Deportivo Madryn.    En varios de esos destinos, el atacante casi acarició el ascenso a Primera División; lo hizo con Gimnasia de Mendoza y Deportivo Madryn, aunque sin éxito final en los duelos definitorios.    Ahora, tras completar su vínculo con Boca el 31 de diciembre de 2025, Solís firmará contrato con Deportivo Madryn a partir del 1° de enero de 2026, sellando así su despedida definitiva del club que lo formó y lo llevó al profesionalismo.    Aunque su carrera en La Ribera no tuvo el brillo que muchos imaginaban, la despedida ratifica una trayectoria de lucha, préstamos constantes y la búsqueda de su lugar en el fútbol argentino. El cariño de quienes lo vieron crecer en Boca será parte de ese recuerdo Xeneize para un jugador que dejó su marca aunque no encontrara continuidad en el primer equipo.   En el contexto de un Boca que se reconfigura tras la eliminación y se prepara para el 2026, esta salida se suma a la de Fabra y la de otros futbolistas cuyos contratos culminan. Es parte de una limpieza y renovación que el club encara entre decisiones futbolísticas y estructurales para el año que viene.    Porque en Boca no solo se escriben títulos en cancha: también se forjan historias de pasiones, caminos compartidos y despedidas que duelen. Nazareno Solís se va con la camiseta en el corazón, con la mochila de sueños que dio vueltas por varias plazas y con la certeza de que su etapa en el club lo marcó para siempre.   Y vos, que viviste cada apodo, cada partido, cada préstamo… sabés que cuando un jugador deja Boca, se lleva algo… y deja algo. Porque la azul y oro no se olvida.Porque cada historia, por breve que sea, forma parte de la grandeza.Porque Boca es grande también por quienes alguna vez vistieron la camiseta. Siempre Boca.