El partido se jugará el domingo 7 de diciembre a las 19:00 horas en La Bombonera. El árbitro será Darío Herrera.  Boca accedió a semifinales tras eliminar a Argentinos Juniors como local, mientras que Racing dejó en el camino a Tigre luego de una tanda de penales.  Por su desempeño en la fase regular del torneo, Boca tiene ventaja de localía, razón por la que el partido se juega en su estadio.    Cómo llega cada equipo Boca Juniors El técnico confirmó que repetirá el mismo once que viene de ganar en los cruces anteriores, buscando mantener la solidez defensiva y el funcionamiento colectivo.  Con la localía, el impulso del historial reciente y la moral alta tras los últimos triunfos, el equipo de casa entra como favorito.    Racing Club La Academia llega con bajas sensibles: expulsados y lesionados tras su victoria ante Tigre, lo que obliga a rearmar parte de su defensa.  Aun así, Racing sabe que en una semifinal no hay favoritos: deberá reponerse con carácter, aprovechar cualquier oportunidad y jugar cada pelota como si fuera la última.  Dt: Gustavo Costas   Qué se juega en este partido Un lugar en la final del Clausura 2025: quien gane este choque enfrentará al vencedor del clásico platense entre Gimnasia y Esgrima La Plata y Estudiantes de La Plata.  El orgullo de la historia y la Bombonera: jugar en casa con su gente siempre marca la diferencia. Para Boca, la localía no es un dato menor: puede ser factor clave. Confianza vs remontada: Boca llega fuerte pero bajo presión. Racing llega herido pero con hambre. El que mejor maneje la tensión podría llevarse la serie.   Qué puede definir el partido El mediocampo y la recuperación en mitad de cancha: quien domine allí tendrá control del trámite. La defensa y la portería: Racing llega con bajas defensivas; si Boca aprovecha se abre el partido. La eficacia ofensiva: con espacios o errores rivales, quien concrete las chances puede definir la serie. La Bombonera: el aliento, la presión, la historia… el público puede ser factor extra para empujar al equipo. Este domingo la Bombonera no será solo un estadio: será un grito, un templo, un corazón azul y oro latiendo por un sueño. Prepará la garganta. Afiná la voz. Porque en cada rincón va a sentirse el orgullo de ser de Boca. Que ruja la tribuna. Que pese la camiseta. Que gane el corazón. Que gane Boca.