Lo que sabemos: vuelta de Velasco - Velasco superó la distensión ligamentaria de rodilla que lo había marginado desde octubre.  - Esta semana se entrenó con normalidad a la par del grupo y jugó en la práctica para el equipo suplente.  - El DT Claudio Úbeda lo incluyó en la lista de convocados para la semifinal de vuelta ante Racing Club, desplazando del listado a Brian Aguirre.    Qué aporta su regreso Alternativa ofensiva: Velasco le da aire al ataque xeneize. Su velocidad, desequilibrio por banda y capacidad para encarar pueden ser un arma clave frente a defensas cerradas.   Versatilidad en el banco: Si no arranca de titular, puede ser un recurso interesante en el segundo tiempo —algo valioso ante partidos definidos por intensidad y desgaste.   Inyección de energía: Su regreso también levanta el ánimo interno. Recuperar a un jugador ofensivo tras bajas puede motivar al plantel, ofrecer más variantes y dar señales de manejo serio del plantel.   Aunque está disponible, aún debe readaptarse: dependerá de su condición física y ritmo para decidir si jugará o podrá entrar con impacto. Su presencia presiona a otros juveniles o suplentes que venían sumando minutos; eso puede reavivar la competencia interna, lo que siempre tiene efectos colaterales. En un partido decisivo como el de semifinales, no sólo vale el talento: el contexto, la concentración y la estrategia deben acompañar — lo físico no basta.   Si Velasco ingresa con energía, puede desequilibrar en velocidad y generar ventajas: ideal para romper defensas férreas. Si arranca de titular, le daría aire fresco al ataque y fuerzas ofensivas diferentes — podría variar el trámite del partido. Si no juega, su sola presencia en el banco le da al DT una carta más, más margen táctico para cambiar el rumbo del juego si lo necesita.   Porque en Boca cada regreso importa, cada detalle pesa y cada nombre suma a un sueño que se construye partido a partido. Velasco vuelve, la Bombonera late y el equipo llega con el hambre intacto. Y vos, hincha xeneize, prepará la garganta, el corazón y la fe. Que en estas instancias no juegan once: juega la historia. Juega la camiseta. Jugás vos. Que ruja La Bombonera. Que tiemble el país. Que Boca vaya por lo que es suyo.