Boca–Racing, otra vez cara a cara en una semifinal El destino quiso que fuera Racing. La Academia superó a Tigre y se metió entre los cuatro mejores del torneo, donde lo espera un Boca que llega con confianza, localía y un presente en alza. Será un cruce de alto voltaje: dos equipos grandes, con historia compartida, planteles fuertes y entrenadores que se conocen de memoria. La Bombonera volverá a vestirse de noche copera, aunque se trate de un torneo local.   Boca buscará mantener su invicto de seis victorias consecutivas bajo la conducción de Claudio Úbeda y seguir afirmando una idea de juego que combina orden, solidez y carácter. Racing, por su parte, llega con envión tras vencer a Tigre con autoridad y sueña con dar el golpe en Brandsen 805.   Úbeda, sin confiarse: “No hay rival fácil” Pese al gran momento, el entrenador xeneize fue claro: “Tenemos nafta para pelear, pero sabemos que Racing es un rival de jerarquía y no podemos regalar nada”. La frase, pronunciada tras el triunfo ante Argentinos, marcó su línea de pensamiento: Boca no debe relajarse, ni dar nada por ganado. El DT mantiene una postura realista y estratégica: bajar la euforia, reforzar la concentración y preparar un partido donde los detalles serán clave. Úbeda analiza repetir gran parte del once que viene de vencer 1-0 al Bicho, con Marchesín firme bajo los tres palos, una defensa consolidada y el mediocampo equilibrado con Paredes como eje. La duda pasa por la zona ofensiva, donde el cuerpo técnico evalúa si Ander Herrera estará en condiciones de reaparecer, o si continuará Merentiel como referencia de área acompañado por Zeballos y Palacios. Un Boca con identidad y mística El Xeneize no deslumbra con lujos, pero gana con carácter. Es un equipo que aprendió a sufrir, a resistir y a golpear en el momento justo. La Bombonera volverá a ser protagonista: un estadio que empuja, que late, que intimida. Boca jugará otra vez en su casa, donde lleva más de medio año sin perder y apenas recibió goles en las últimas cinco presentaciones.   Racing intentará proponer su juego de posesión, pero el Xeneize tiene una ventaja emocional y simbólica: sabe lo que significa jugar estos partidos. Los hinchas ya preparan un recibimiento épico, y el clima promete ser de final anticipada.   Lo que hay en juego El ganador del cruce irá por el título del Clausura 2025 y un boleto directo a la Superfinal anual, además de la chance de sumar una nueva estrella antes de fin de año. Para Boca, sería un cierre redondo de temporada: clasificado a la Libertadores 2026, invicto con Úbeda y en la puerta de una nueva consagración. En la Bombonera no hay lugar para dudas: el hincha está de pie, el equipo está encendido y el sueño está vivo. Racing llega con respeto, pero Boca llega con historia.  “La semifinal se juega con alma, no con miedo.”  Que hable la Bombonera.  Que hable Boca.