El apoyo que despeja dudas Leandro Paredes habló de todo —de la victoria y de los posibles refuerzos—, Paredes sorprendió al cruzar la línea: > “Úbeda trabaja como el técnico de Selección. Planifica, comunica, hace sentir al jugador seguro… así como lo hace Scaloni”. Con esa frase dejó de ser solo capitán: se ubicó como portavoz de un proyecto. La comparación no fue casual: Scaloni llevó a la Selección a la gloria mundial con equilibrio, conducción grupal y resultados concretos. Al hacer ese vínculo, Paredes está diciendo: “Este Boca puede pensar en la gloria”. ¿Qué mostró Boca para merecer ese apoyo? * Transición rápida de juego sin perder orden. * Un plantel sólido, menos fracturado tras la muerte de Russo. * Identidad clara: presión, vértigo, y jerarquía cuando la situación lo exige.   Una gestión táctica que no improvisa: Úbeda ya habla de 2026 como parte del ciclo, no solo del parche. Paredes lo nota, lo ve, lo valida. Y al referirse a Úbeda como alguien al nivel de Scaloni, lo que hace es elevar la expectativa del club. El mensaje hacia la dirigencia y el hincha El capitán también dejó un claro mensaje institucional: > “Si el club decide que siga Úbeda en 2026, lo merece. Nosotros tenemos que trabajar para respaldarlo”. Que lo diga Paredes en público, con tanta firmeza, es una señal para todos: vestuario, dirigentes, socios y rivales. Porque en Boca no se improvisa: se decide. Y cuando lo decide un capitán, todo se refresca.     La comparación con Scaloni tiene su precio: la expectativa sube, los ojos se amplían y la crítica se afina. Si Úbeda no entrega resultados, el respaldo puede tornarse en presión. Pero por ahora lo concreto es otro: Paredes parece convencido. Y cuando el jugador que lleva la cinta cree… el hincha lo siente.   Hincha xeneize: el capitán tomó el micrófono, puso el escudo al frente y lo habló claro. Este equipo ya no espera. Este equipo tiene guía. Este equipo quiere ganar… y también quiere hacerlo con ‘cabeza de Selección’. Porque en Boca no alcanza soñar. Se gana.