Entre los festejos que protagonizaron los hinchas locales se encontraban los papelitos y cintas en la previa, además de las cargadas hacia River por su paso por la B con fantasmas alusivos al descenso. El Xeneize no podrá lucir ante el Matador banderas en sus tribunas debido "los excesos ocurridos durante el recibimiento del equipo en el último superclásico frente a River Plate".    La sanción que recibió Boca Las autoridades del fútbol local impusieron una multa y la prohibición de usar banderas en el próximo partido al club por “excesos en el recibimiento” previo al clásico: papelitos, cintas, cánticos provocativos y un hincha que ingresó al campo y filmó a jugadores del rival. Como consecuencia, Boca afrontará la próxima localía sin símbolos en las tribunas.  La medida fue comunicada en silencio y rápidamente, sin que la dirigencia realice una defensa pública robusta del hincha afectado, lo que ya generó murmullos entre socios y agrupaciones.   La agresión de Salas y la impunidad que duele En la misma jornada del clásico, y apenas finalizado el partido, el delantero de River Maximiliano Salas apareció en un video golpeando por la espalda a un hincha de Boca que había ingresado al campo con su teléfono filmando. El joven identificado como Uriel Hamra fue luego imputado por “ingreso indebido” y “alterar el orden”, pero Salas quedó sin sanción pública.  Mientras el hincha afronta cargos y fue expulsado del estadio, Salas no tiene antecedentes disciplinarios oficiales publicados por el club o la liga tras el episodio. En el mundo Boca, ese silencio representa una falta de equidad: se castiga al hincha que filma pero no al jugador que golpea.   La doble vara que marca una grieta institucional La dirigencia ha sancionado a un socio que firmaba en el club, se le impuso derecho de admisión y se dio de baja su afiliación por “participar en acto de provocación”. Mientras tanto, al jugador que agredió no se lo ve ni en el boletín, ni en el parte disciplinario. Para el hincha xeneize, esto no es solo un agravio: es parte del recuento de desigualdades que vive el club. Institucionalmente, Boca muestra una severidad con sus adentros que no replica hacia el afuera cuando el agraviado es un rival. La frase de fondo que circula en Boca: > “Si entrás a filmar, te sancionan. Si entrás a pegar, te miran y te dejan pasar”.   Qué significa para Boca ahora * Pierde símbolos: El club se queda sin banderas en tribuna, lo que afecta su identidad y poder de aliento. * Credibilidad en descenso: Si la dirigencia no exige sanción para Salas, ¿qué mensaje da? * Unidad en riesgo: Los socios se sienten más desconectados de la dirigencia, como si la sanción fuera para “la gente de abajo”. * Clima del partido: El adversario ve la medida como ventaja: una Bombonera menos “ardiente” y un Boca más vigilado.     Hincha xeneize: esta noche no es solo por el gol o por la victoria. Es también por la memoria, por la justicia y por el club que queremos. Que no pase más que te sancionen cuando protestás y que ellos se queden sin nada cuando agreden. Porque en Boca no basta con ganar en la cancha. Debemos ganar también fuera de ella, en el respeto, la equidad y los valores. Y recordá: Boca no se negocia.