Sino lo viste:¨ TREMENDO BANDERAZO XENEIZE¨   El preámbulo del clásico comenzó mucho antes del sábado a las 16:30, horario del Superclásico. En el hotel de concentración de Boca Juniors, en Casa Amarilla, la convocatoria era clara: mostrar desde el inicio que “el Superclásico se gana desde el aliento”. Más de 500 hinchas ingresaron con bombos y trompetas, cambiando el hall del hotel por un mini estadio.  Los jugadores, visiblemente emocionales, encabezados por Leandro Paredes y Edinson Cavani salieron a la puerta a sacarse fotos y cantar con ellos canciones xeneizes. Fue un momento de comunión: tribuna y vestuario en un solo latido. El mensaje fue doble: para el rival y para el propio club. Para el rival: “ya estamos encendidos”; para Boca: “esto es lo que somos”. En tiempos de grietas institucionales, contratos polémicos y tensiones internas, la escena resalta como símbolo de unidad del hincha con el equipo. Claro que el escenario también tiene su riesgo. Con tanto ruido previo, el equipo tiene que respaldar esa euforia con un rendimiento que no defraude. Las tribunas generan clima; los jugadores necesitan resultados.   Miralo acá: ¨CARAVANA XENEIZE¨   La energía que se vivió en el hotel se trasladará directo a La Bombonera. No fue una iniciativa aislada: la organización del cuerpo técnico y el Consejo de Fútbol permitieron la presencia controlada de hinchas para que el “Factor Bombonera” comience a operar desde la concentración. Hubo imágenes que lo decían todo: Paredes, Merentiel y Marchesín alzando los brazos, captados por los móviles de los socios. Y entre los cánticos apareció una insólita frase que resume la tensión del clásico: “Con la 12, con la Banda, y de la mano al estadio vamos”. Porque en Boca no se espera el minuto 90… se empieza el grito desde antes.   Un sábado a pura emoción azul y oro: hubo homenaje a Miguel Ángel Russo, se inauguró el mural para Miguel Ángel Russo en La Boca, a pocos metros de La Bombonera. La expresión artística tiene la imagen del director técnico y la frase “Siempre te recordaremos con una sonrisa“.   Hincha xeneize: vos ya hiciste lo más difícil antes de pisar el estadio. Te anticipaste, cantaste, expresaste que este clásico lo vivís de cuerpo y alma. Ahora le toca al equipo que asuste, que marque y que cierre el grito para que sigas festejando. Porque en Boca, la fiesta la empezás vos… pero la terminamos todos juntos con 11 contra 11.