En el día de descanso tras el duelo ante Barracas Central, en el plantel de Boca Juniors la preocupación tuvo dos nombres propios: Barinaga y Merentiel. Barinaga, quien se había consolidado como lateral derecho titular desde la tercera fecha, debió ser reemplazado a los 13 minutos del segundo tiempo por una molestia muscular. Según el informe, será evaluado en el entrenamiento del miércoles para determinar si necesita estudios o reposo.  Merentiel, en tanto, sufrió un golpe que lo obligó a abandonar el campo a los 32 minutos del complemento. Si bien su pronóstico es más optimista, el cuerpo técnico decide llevar cautela.  La combinación: dos piezas que venían siendo fundamentales y ahora pueden perderse el viaje a La Plata ante Estudiantes de La Plata, lo cual abre interrogantes para el equipo de Claudio Úbeda, que ya pierde a Leandro Paredes por suspensión y tiene en la mira a otros jugadores al límite de amarillas como Lautaro Di Lollo.      Pero en medio del alerta físico, emergen dos nombres que iluminan el túnel: Delgado y Zeballos. Delgado aprovechó la oportunidad en el mediocampo tras la baja de Battaglia, aportando dinámica, recuperación y buen juego asociativo.  Por su parte, Zeballos volvió a entrar y cambió el partido ante Barracas: impactó con desequilibrio, pidió la pelota, condujo el ataque y dejó claro que pide un lugar en el once.    Ese choque de realidades —titulares tocados, juveniles en ascenso— resignifica esta recta final para Boca: no solo es ganar, sino hacerlo con recursos. Porque el objetivo sigue siendo grande: clasificarse a la Copa Libertadores 2026, pelear el torneo y recuperar el protagonismo. Los jóvenes pueden ser la solución o al menos la frescura que el equipo necesita en un plantel marcado por altas exigencias.   Hincha xeneize: la semana muestra dos caras de Boca. Una que genera preocupación y otra que genera ilusión. ¿Quién ganará la pulseada? ¿Barinaga y Merentiel regresarán enteros o los pibes los reemplazarán con ímpetu? El domingo en La Plata se juega más que tres puntos: se juega identidad, profundidad y futuro.