El escenario está claro: Boca llega al partido pendiente ante Barracas Central con una oportunidad inédita. Si gana, desplaza a River del segundo puesto de la tabla anual y lo deja en zona de repechaje, justo antes de encarar las últimas fechas del torneo.    Ésta tabla anual se volvió el foco principal en las aspiraciones de ambos. Rosario Central lidera con 62 puntos y ya aseguró su boleto a la Libertadores. Más abajo aparecen River con 52, Argentinos y Deportivo Riestra con 51, y Boca con 50. Los dos primeros ingresan directo al certamen continental, mientras que el tercero va a la fase preliminar.     La eliminación de River de la Copa Argentina y de sus opciones internacionales dejó la cancha más despejada para Boca. Ahora, la Ribera depende sólo de sí misma para asegurar su lugar en la Libertadores 2026.  Con este contexto, el duelo de este lunes contra Barracas no es un partido más: es una final adelantada, con tres puntos que valen mucho más que en cualquier otro momento.   En el club lo saben: la campaña de Boca fue irregular, con bajas, lesiones y altibajos. Pero esta oportunidad aparece como el punto de inflexión que el equipo y la hinchada estaban esperando.    El técnico Claudio Úbeda lo plantea sin eufemismos: “Este partido es para marcar el rumbo”. Y desde el cuerpo técnico al plantel se percibe ese tono de urgencia mezclado con ilusión.   Hincha xeneize: esta es tu chance, esta es la tuya. Boca puede dar un golpe de autoridad, dejar a River atrás y encaminarse a la gloria continental. Pero el rival no perdonará, y el margen es mínimo. Cada jugada, cada pase, cada triunfo cuenta. Que La Bombonera lo sepa: cuando suene el pitazo final… queremos ver fiesta, queremos ver al Xeneize arriba.