No se trata sólo de alegría oportunista: en Boca, cada tropiezo de River incide en la lucha por la tabla, la mística y el respiro extra para la clasificación continental. Márcico lo vivió como símbolo: uno de los grandes del club, que muestra cómo ese factor psicológico también pesa en el presente. Para el hincha xeneize, esta reacción refuerza el orgullo colectivo: no sólo se trata de lo que Boca suma, sino también de lo que el rival pierde. > “Un minuto de silencio…” se escuchó decir en el video cuando River falló el penal decisivo.    El sábado pasado, River se enfrentó a Independiente Rivadavia por las semifinales de la Copa Argentina Los dirigidos por Gallardo buscaban el pase a la final con el objetivo de sacar boleto de manera directa al certamen más importante del continente. A través de un celular, el ídolo boquense miró atentamente los penales, mientras los hinchas se encontraban detrás de él.   Llegó el turno de patear para Sebastián Villa. El colombiano no falló y al definir la serie, desató la locura del ídolo Xeneize y los hinchas presentes. “Un minuto de silencio, para River que está m*****…” fue la canción que empezó a cantar el Beto para cargar al eterno rival tras una nueva frustración.   Las imágenes muestran a Márcico levantando los brazos, sonriendo, compartiendo el momento con los presentes. Tal vez no le veremos como protagonista en la cancha, pero en el corazón de la hinchada y en la tribuna, su figura volvió a resonar.   Por supuesto, la caída del eterno rival no pasó desapercibida en el mundo Boca. Luego de la derrota por penales, los hinchas del Xeneize no dudaron en burlarse de River